Tu relato me gusta, me recuerda a esa mujer de 80 años que, no sabiendo cómo explicar a sus hijos que se había apuntado a un taller de escritura creativa, optó por contarles que cada lunes de 6 a 8 iba con sus amigas a merendar churros con chocolate... y ahora pienso que tuvo razón... me encanta la foto también.
Gracias Dominique. La verdad es que esta Lucía se parece tambien a Doña Gertrudis. A ver si lo de los rulos va a ser también camuflaje ... y el marido mirando a los Hermanos Marx.
buen micro, buenas descripciones, final abierto, nos quedamos con la duda de que es lo que podrían sospechar sus hijos... pfias
ResponderEliminarTu relato me gusta, me recuerda a esa mujer de 80 años que, no sabiendo cómo explicar a sus hijos que se había apuntado a un taller de escritura creativa, optó por contarles que cada lunes de 6 a 8 iba con sus amigas a merendar churros con chocolate... y ahora pienso que tuvo razón... me encanta la foto también.
ResponderEliminarperdón, no firme... Dominique
ResponderEliminarGracias Cristina. Tienes razón, siempre se me olvida contar el final del cuento.
ResponderEliminarGracias Dominique. La verdad es que esta Lucía se parece tambien a Doña Gertrudis. A ver si lo de los rulos va a ser también camuflaje ... y el marido mirando a los Hermanos Marx.
ResponderEliminarDomi, aún sin firmar ya supe que eras tú, jolín... la confianza da asco.... :-))))
ResponderEliminarMe gusta el micro. Logras captar la frustración que debe sentir esta señora que necesita ser algo más de lo que esperan de ella.
ResponderEliminarBárbara
Gracias Bárbara. Yo lo veo de otra manera creo que lo que pasa es que los demás esperan de ella menos de lo que es.
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