jueves, 21 de marzo de 2013

Primavera de Microrrelatos Indignados 2013: 1ª jornada


La Primavera de Microrrelatos Indignados pretende que durante tres días (21 de marzo, 18 de abril y 16 de mayo) la red se llene de microrrelatos indignados que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo.



1ª JORNADA DE LA PRIMAVERA DE MICRORRELATOS 2013

A continuación aparecen los microrrelatos que hemos recibido y los enlaces con el resto de blogs participantes en los que se pueden leer más microrrelatos indignados. 

Si quieres participar, todavía estás a tiempo. Sigue las bases de la convocatoria.

Nos vemos en la alambrada.


PARTICIPANTES:
Rosana Alonso, Rosario Raro, Pliegos volantes, Ana Vidal, Relatos de andar por casa, La colina naranja, Miguel Torija, Dominique Vernay, Víctor Aranda García, Mone Monkey, Van al aire, ¡ay maricarmen!, montesdetoledo, Gloria Arcos, Juan Luis López, MARULETI, Javier García, Microrrelatos al por mayor, microSeñales de humo, El rincón de la bruja de chocolate, Pequeñas tretas, pequeñas letras, Diseños by Elyely, Elena Torrejoncillo, Mercedes Daza García, Juan Baeza Anguix, En 99 palabras, Petra Acero, Ana Crespo, Carlos Campos Naharros, Petra Didinger, Charo López, Gema Murillo Francés, Javier García, Pilar Saborit, Eternidades y pegos, Leónidas de V., Jorge Duran, Juan Finat, Microrrelatos ilustrados, Saturnino Rodríguez Riverón, Antonio Ortuño, Marta López Cuartero, Alena Collar, Helga Martínez Pallarés, Juan Perezosso, Elena Casero, Lady Dragón, De mis palabras y las vuestras, El cobijo de una desalmada, Arrimados a la sombra, Caleidoscopio, Lola Sanabria, Maribel D'Amato, Montaña Campón, María Jesús Oliver Guasp, Azabache 2, A carón dunha lareira, Crónicas desenfocadas, El circo, Mei Morán, El perro que no ladra, José Chete, Mercedes Suárez Aguirre, La toalla del boxeador, Grimas y leyendas, Rafa Heredero García, Rosa Miró i Pons, LEOpoldo Trillo-Figueroa Igual, Restos de un naufragio, Observando la vida, Memorias de ultramar, Niebla eterna, Sin bulla, Cuervos para tus ojos, El rincón de Nicolás Jarque, Bosques de Marte, Indignados: el lado oscuro de la mirada, La levita del lagarto, Jorge Leal, Los jardines de Puck, Phoeticblog, Yolanda Nava, Juan Pedro Finat, Un libro es un jardín de bolsillo, Susana Meyniel Martí, La prisa y la palabra, Cuentos sin final.
MICRORRELATOS:


DESESPERADO.
Federico se enteró del embarazo de su mujer. Desde entonces, reza todas las noches a Dios para que sean octillizos: si  cada uno llega con un pan debajo del brazo, tendrán para algunos días de alimento. 
Javier García


PPSOE acuerdan adecuar los techados de las instituciones públicas (en breve privadas) para que los desahuciados se puedan suicidar en orden y sin manchar.
Juan Luis López


POR SI ACASO
Su entierro fue multitudinario. Todos acudieron movidos por conveniencia o temor; impulsados por el por si acaso. Aunque muerto, sus tentáculos seguían vivos y ¿quién sabe de lo que aún podía ser capaz? De sobras era conocido su extraordinario poder. 
Reconocido  cacique local, arbitrario, vividor y carente de escrúpulos a la hora de hacer dinero fácil,  nunca nadie pudo nada contra él. Ahora, ya de cuerpo presente, se sucedían las elegías y tópicos de rigor: hombre hecho a sí mismo, mago de las finanzas y la política,  benefactor de su ciudad… en fin, un rosario de alabanzas desmesuradas. Por si acaso.
  Frente a la lápida de mármol, grabada con el consabido “Nunca te olvidaremos” su esposa rememoraba la aridez total de ese matrimonio de sometimiento y conveniencia, que nunca se atrevió a romper por temor a perder un status convertido en el único asidero de su vida. Sin embargo, en ese preciso momento, una leve brisa de libertad comenzaba a silbar entre los árboles del camposanto.
        Recordó aquel dicho que aseguraba que existimos mientras nos recuerdan y deseó que fuese cierto, para que su existencia comenzara a disiparse. Anheló que el olvido borrara pronto aquel nombre de los corazones allí presentes, como si nunca hubiese existido. Otros, más expeditivos pensaban que “muerto el perro, se acabó la rabia”. Fin del miedo. Aunque los hábitos tan enraizados no se modifican fácilmente y nadie se atrevía todavía a significarse. El muerto siempre había avisado de que sus tentáculos eran muy largos.
Elena Torrejoncillo Roig
JUEZ–MAN
Tuve el privilegio de ser testigo de sus hazañas. El año venía protagonizado por una devastadora  crisis que causaba estragos en el país.  Los ciudadanos estaban especialmente irascibles, lo que provocó un revuelo de demandas y denuncias. Nadie soportaba nada, ni a nadie. Aún perdura en un recoveco de mi memoria la imagen de  un hombre que sobrevolaba los edificios, envuelto en una reluciente toga negra, cubriendo con su sombra de esperanzas las calles. Su misión, cada vez más ardua, consistía en  impartir justicia ¾para algunos, una quimera inalcanzable¾. Soplaba con todas sus fuerzas a la prima de riego que tiznaba los días de melancolía; secaba las lágrimas de trabajadores ahogados en sentimientos de impotencia; daba lecciones de humildad a los políticos codiciosos; recogía a delincuentes y víctimas, tomándoles declaración para  conciliar a los irreconciliables. Su labor en el juzgado, su retórica y facilidad para hallar solución a la mayor de las contiendas,  provocaba la admiración del pueblo. Desgraciadamente, nunca llueve a gusto de todos,  los altos cargos del poder judicial se vieron obligados a presentar su carta de dimisión. No soportaban su escandaloso protagonismo.
Mercedes Daza García
LOS INVASORES DEL MARTES
A alguien que recorre mil quinientos millones de kilómetros para ver cómo eres no se le hace esperar. Al menos eso era lo que pensaba Juan cuando aquellos seres venidos de Saturno entraban cada noche en su habitación y practicaban con su cuerpo toda serie de experimentos. Había oído hablar de los visitantes de alcoba y de experiencias extrasensoriales, pero aquellas confianzas con su organismo le resultaban algo incómodas, porque a él le costaba mucho decir que no, así como expresar sus sentimientos a aquellas criaturas. Todos estos encuentros no dejaban en él más rastro que unas permanentes ojeras y unas insanas ganas de agradar a todos, fueran de la galaxia que fueran. Sin embargo, aquel martes por la mañana recibió la primera visita hostil proveniente de estos mundos en forma de misiva. Iba a pagar más por el teléfono. Le iban a cobrar más del recibo de la luz y del agua. La tarifa de internet pasaba a ser escandalosa. Ese mismo martes, ya por la noche, se enteró de que le iban a aumentar las horas de trabajo y a reducir el sueldo. Esto solo significaba la guerra. Era la primera agresión que sufría de un planeta de su entorno, el suyo propio, pero estaba preparado para contraatacar y no tenía miedo. No convenció, sin embargo, este argumento al eficiente subdelegado de gobierno, que archivó la demanda en nombre del sistema solar sin más trámite. Con la notificación de este archivo Juan se dio por invadido y conquistado.
Juan Baeza Anguix
VÍNCULOS
Primero se encadenó a las puertas del banco que le estaba amargando su existencia, y al día siguiente junto al Ministerio de Justicia, pero sólo consiguió un cuerpo lleno de moratones. Ahí fue cuando comprendió que las cadenas no eran suficientes, y buscó otra forma para lograr que nadie rompiera los lazos que le unían con la casa que le vio nacer.
Esta mañana la comisión judicial, acompañada de un furgón policial, ha ido a su casa para consumar el desahucio pero nadie les ha abierto. Una soga le ha bastado para quedar atado para siempre a su hogar.
Miguel Molina
PEQUEÑO MICRO MUNDO
El chico de unos veinticinco años tenía dificultad para caminar y entraba agarrado del brazo de un señor mayor que pasaba de los sesenta. La cara del joven reflejaba una sonrisa especial, un tanto nervioso pero decidido y valiente.
Balbuceó los buenos días y preguntó de forma casi imperceptible a cerca del precio de los bocaditos de nata mientras los señalaba con mano temblorosa, la discapacidad le impedía hablar correctamente.Esbozó una sonrisa, pidió una bandeja y le hizo un gesto al que luego supuse sería su padre acercándole la cintura para que le cogiera la cartera y pagase.
Una vez envueltos, el señor dijo que volvía en un instante, tenía que guardarlos y en breve volvía por él. El chico permanecía quieto, orgulloso del gesto hasta que regresó y le acompañó hasta el coche.
Tardó un rato en acomodarlo en el asiento e instantes después desaparecieron entre el tráfico. Nadie reparó en la situación: las prisas de la gente, sus quehaceres, sus problemas.
Me quedé pensando en la vida de ambos, en cuál sería el motivo por el que el chico compró los bocaditos, en si era consciente del momento actual que vivimos y en las dificultades a las que tendría que hacer frente él solo, en su micro mundo.
No suelo comprar pasteles pero ese día escogí una tarta para llevarla a una comida familiar y así refugiarnos en nuestro pequeño micro mundo por unas horas. Tal vez mañana sea ya tarde, carpe diem.
Leónidas de V.
ADIÓS MAMÁ 
El comisario me tenía inquina porque yo discursaba en la plaza.
Mi madre dijo que vino dos veces a buscarme.
-No se deje hijo. Sea valiente como su padre. Hágase escuchar.
Lo fui a enfrentar.
“Me pidió el pueblo”…
Me hice “croto” entonces.
Cuando regresé a casa mi madre ya me tenía ropita preparada.
El tren de carga “pitea y pitea”. Arriba del techo de un vagón voy hacia el norte en busca de asilo.
¡Podrán matarme setenta veces! Pero esa no es mi muerte…
Mi muerte es acallarme. Quemar lo que escribo.
¡Milicos necios!
Jorge Duran
DE LA TUMBA A LA CUNA
Devolvimos el caballo a los griegos, cargado de euros. (También a España, que ni siquiera participó en la guerra de Troya).
Saturnino Rodríguez Riverón

María Gómez Barroso

MARULETI
MAREAS IMPARABLES FRENTE A LA INJUSTICIA
Se sentía orgullosa de su pueblo. Aunque los ciudadanos se encontraban cada vez  más acorralados por los recortes sociales y los frecuentes cambios de leyes, orientados siempre a restringir aún más  los derechos sociales, todavía seguían alzando  su voz incansable contra estas sangrantes injusticias.
    Unidos seguían  elevando su voz, empleando únicamente la palabra y el poder que le otorgaban la presión social,  que ejercían con  manifestaciones y concentraciones.
    Acompañados de pancartas, llenas de constantes denuncias contra la corrupción cada vez más extendida en todos los ámbitos de la política y la sociedad,   recordaban de forma incansable a las grandes olvidadas de esta crisis, la Ética y la Justicia.
    Se enfrentaban día a día en las interminables "marea blanca" o  "marrea verde", esgrimiendo únicamente  estas armas, frente a  las estrictas razones económicas  esgrimidas una y otra vez, tanto aquí como en el resto de Europa, por los diferentes gobiernos.
      Ahora que ya no existía ninguna parcela intocable frente a las ansias insaciables de las tijeras,  tenían más razón de ser las protestas de los ciudadanos, que recordaban a los políticos, todopoderosos bancos o grandes mercados,  que ellos eran los jefes.  
Gloria Arcos
TITULARES
Comienza la cuenta regresiva hacia su próxima escapada. Así rezaba en plan titular un gran anuncio a todo color en la revista que estaba ojeando. Una joven pareja agarrados de la mano corrían por una hermosa playa de arena blanca rebosante de palmeras, paraíso terrenal para disfrutar de unas increíbles vacaciones. El anuncio estaba en la misma página donde grises noticias oscurecían el radiante sol del anuncio. Primas de riesgo desorbitadas, tasas de desempleo de las que no se conocían en las últimas décadas, de nuevo corrupción galopante en el seno del gobierno de turno. Y así había empezado poco a poco mi cuenta regresiva, me habían echado hacía casi un año de mi trabajo después de quince años de dedicación exclusiva, la cuota mensual de la hipoteca de la casa se había encarecido un veinte por ciento durante ese último año. Nunca podré irme a una isla tropical, había sido siempre mi sueño.
Antonio Ortuño Casas
HUMO            
           
            Asciende, ligero, suave, espeso, vertical, airoso. Palabra, dictado, explicación, aclaración, sonrisita.
Humo en la boca, labios, ojos, frente; humo entre el pelo, pelito pelo. Humo virginal e incorruptible. Humo decisorio, humo mansísimo. Humo hipócrita, humo.
Atufa, atosiga, acatarra, aturde. Agobia, aturulla,.
Humo elevándose perfecto y glorioso sobre nuestras cabezas. Palabras de humo mientras yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos, nos asfixiamos buscando luz, ventanas, aire, sol, claridad, trabajo, salud, educación, libertad, albedrío.
Humo: un país de humo que se fuman los mismos de siempre.

Alena Collar.

LA SONRISA DESALOJADA
Un día vino a casa un señor bien vestido - de negro y corbata negra, como cuando iban de boda o de comunión – Le entregó una carta a la mamá de Jaime, que no pareció sorprendida, porque en realidad le estaba esperando. Había traído a dos amigos, que no llevaban traje sino chándal, y se ensuciaron de polvo al marcharse con las cosas bonitas de la casa. Cogieron la tele, el ordenador, los pendientes de mamá, y el piano de su hermana Elena, que dormía en el salón. A cambio, en un ratito, volvieron la luz, y la calefacción, así que a Jaime no le pareció terrible - solo era un rollo quedarse sin tele, nada más - Lo que ya no le pareció bien fue que se llevaran, poco después, todos los muebles. Desaparecieron uno por uno: la nevera, la lavadora, los cuadros, y la mesa del salón.
Fue cuando no quedó nada que llevarse, que cogieron la casa entera, y la foto de Jaime, contento en el parque con su hermana, del brazo de papá y mamá…
Por eso, a partir de entonces, Jaime fue un niño triste: sabía que les habían embargado la alegría, y ya nunca más pudo volver a sonreír.
Helga Martínez Pallarés
La herencia recibida
LA BALANZA
“Ya lo esperaba”, contesté, “reclamaré la indemnización en los tribunales”. Y me fui. Ya no tenía nada que perder. Compré un spray rojo en la ferretería y esperé a la noche. A las tres de la mañana hacía frío, pero no había ni un alma cerca de la central del banco. Escribí. “2.205 millones de beneficios” y debajo “3.500 despidos”. Sentí cierta satisfacción interna. Me imaginaba la cara que pondría el jefe de personal cuando la viera. Se iban a gastar varias veces mi salario en limpiezas. Desde entonces no he podido dejar de escribir, ya casi no como, y me gasto el subsidio en sprays.
Juan Perezosso.


SIN
Desde el colchón del camastro puede ver el color de la noche sin cristal mientras escucha con sus cascos Wings. Es negro, el cielo.
Aparta el brazo de su hermano y el humo del cigarro de su padre a quien le han robado también las palabras.
Se quita los cascos y se levanta de un salto.
-Me abro… putas ratas- dice escuchando con desgarro el llanto de su madre y los roedores escarbando las basuras de la calle, con codicia.
Revisa su mochila, cargada de artilugios caseros que sin piedad utilizará para obtener sustento.
-Ten cuidado, hijo- le susurra su madre.
La lumbre de las velas ilumina el cuartucho, sin puertas ni pintura, llenándolo de sombras con apenas un hilo de vida. Son okupas, furtivos sin casa. Despojados, sin vecinos ni rutinas. Sin dignidad ni esperanzas, con desgana.
Coge el anorak y sale apresurado, como si la noche fuese a escapar como él, fugitiva.
Y llegará otro domingo sin olor a calor ni a tostadas.

Marta López Cuartero

UNO MENOS, UNA RACIÓN MÁS
Esther entra en el vestuario, pone la llave en su taquilla, saca la bata blanca, cierra los ojos y piensa que todo es tán negro como lo que percibe tras sus pupilas apretadas. No quiere entrar en la consulta. Se niega a visitar a trece ancianos con enfermedades crónicas que necesitan medicamentos demasiado caros para sus exiguos bolsillos . Ni a cinco discapacitados con problemas de asisténcia. Ni, ni, ni, …
En la última reunión con el “ responsable de sanidad” había quedado todo bien claro. Su voz sonó en sus oidos como un mazazo.
- No hay dinero, no hay mediicamentos ni asisténcia gratuitos. Los ancianos que se rasquén el bolsillo. A los discapacitados que los cuiden sus familiares. Si no pueden, la administración tampoco. Es lamentable, pero los primeros, ya han vivido lo suyo y los segundos, la verdad es que para subsistir de ese modo...
- Pero eso no es justo, es inhumano.
- Es lo que hay, señores. Uno menos, una ración más

Maribel D`Amato
CON UN PAR
El anciano salió a la calle con la dignidad intacta y una caja de zapatos. Un vecino le preguntó por qué, si lo había perdido todo, se aferraba a esa caja como a una tabla mínima en medio de la tempestad:
-En casa de mis padres éramos siete hermanos. Como no había sustento para tantas bocas mi madre nos enviaba al colegio. Allí, además de instruirnos en las letras y las matemáticas nos proporcionaban un almuerzo decente, con una única condición: que acudiéramos calzados. Un solo par de zapatos para siete hermanos, una sola comida completa a la semana. No sé dónde terminaré, ni si alguien se hará cargo de este pobre viejo. Pero tal vez pueda comer si conservo cerca mis zapatos.
Montaña Campón


CLAROSCURO



La existencia de Mario se desarrollo fiel a la técnica del claroscuro, con periodos acusados de luces y sombras.

Luces de una infancia y adolescencia feliz, una saneada vida laboral y una sólida posición económica.

Sombras que comenzaron con la imprevisible pérdida de un trabajo estable y que le llevaron a alargar la prolongada lista de robinsones desempleados, víctimas del tenebroso naufragio de la crisis.

Durante cada jornada compartió inútilmente espacio con ellos, para después separarse y volverse de nuevo a reunir. Así un día, otro y otro. Hasta que abrir la ventana de la vida cotidiana se convirtió para Mario en una terrible pesadilla y el chirriar de los goznes en una contribución al ambiente de crispación general.

Tras la rebeldía inicial sucedieron los ataques de desaliento, en los que se sentía como un funambulista inseguro que en la cuerda floja del ánimo lucha por equilibrarse y no caer en la depresión.

Pero sus esfuerzos no hicieron más que alimentar un amargo proceso de tortura que culminó una mañana de sol radiante, cuando la dramática del claroscuro se hizo patente por última vez y la ventana, antes llena de luz, se convirtió en una salida de emergencia al abismo y a la oscuridad más absoluta.

Mario desapareció en el vacío de la desesperación, mientras los indignados vibraban con la agitación furiosa de sus pancartas y los responsables de la debacle, ajenos al sufrimiento social, continuaban su imparable carrera de desatinos sin despeinarse ni tan siquiera un poco.

María Jesús Oliver Guasp


EL DISCURSO
“El índice de asesinatos se ha reducido en un 20% en este primer año de gobierno… Se ha logrado reducir el índice de pobreza extrema en un 30% con los programas sociales, que han mostrado un gran acierto en el trabajo conjunto de los ministerios de estado… Y con el apoyo de toda la población lograremos rebajar aún más estos índices, estamos trabajando por ustedes...” Apagó la televisión, pues no podía seguir escuchando más de esa demagogia política en la cadena nacional, quería, más no podía, debía trabajar. Tomó el bote con gasolina y la antorcha. Cerró la puerta de lámina tras de sí y se dirigió al semáforo de siempre, a ganar el pan.

José Chete

LÁGRIMAS NEGRAS
-¡Levántate Ernesto! ¡Es la hora! -lo despertó la voz huraña de su padre.

Abre los ojos y por el ventanuco de la habitación entra la luz metálica de la luna de invierno. Tiene frío y hambre, pero es un frío y un hambre secular, el de los desheredados. Su padre lo apura. Salen y comienzan a caminar por el sendero de barro y escarcha. Tras una hora de caminata por la llanura desnuda y gélida llegan a la entrada de la mina. En la penumbra gris del amanecer ve niños, hombres y algunas mujeres. Ernesto y su padre se suben a una vagoneta de las que hay en los raíles de la vía y entran al interior de la mina.

Dentro, en las galerías, le enseñan a arrancar con las manos las piedras del túnel. Después las carga en una carretilla y cuando está llena la descarga en una vagoneta. Horas y horas, no sabe cuántas, porque allí no hay luz; sólo un polvillo negro que se mete por las narices, por la boca, por los ojos.

Cuando salen ya es de noche. De vuelta por la llanura seca y helada, mientras camina encorvado, con el peso de la luna de invierno sobre sus espaldas de niño, va llorando lágrimas negras.

-Te acostumbrarás hijo, te acostumbrarás...-le dice su padre y su voz ya no es huraña.

Mercedes Suárez Aguirre
Prohibido desalojar

Víctor Aranda García



DONDE LAS TOMAN, LAS DAN
Desde que jugaba durante mi infancia en su huerto de limoneros y jazmines, conseguir esta casa era mi sueño. Contrastaba mucho en aquella calle de procesiones tenebristas que desfilaban bajo los balcones adornados con colchas de seda. Aquella fachada, en cambio, parecía la portada de una revista de arquitectura, una obra de Frank Lloyd Wright, por lo menos.

El mismo día de mi cuadragésimo cumpleaños colgaron el cartel de Se vende. Un par de semanas después vi a una pareja que desde una vespa anotaba el teléfono. Me lancé. Cuando llamé me dijeron que pedían 100 millones de las antiguas pesetas, tal vez las llamaban así en oposición a las futuras pesetas, unos 600.000 euros.

No poseía esta cantidad ni siquiera la décima parte pero como persona bien instruida por los telediarios me decidí a solicitar una hipoteca. Estábamos en 2013, era el momento ideal. Redacté yo misma el documento que presenté en el Banco. Cegados por la necesidad en esos momentos de un cliente como yo, ni ellos ni el notario leyeron la letra pequeña. En esta decía que el contrato se realizaba a perpetuidad, concepto tomado de las participaciones preferentes, es decir, que no tendría que devolverles mi dinero nunca y además que el abono de las cuotas sería realizado en diferido la misma fecha, es decir, jamás.

Desde aquí, desde mi hamaca, os animo a los demás a hacer lo mismo. Las viviendas de protección oficial, los minipisos y demás soluciones habitacionales deben reservarse para sus utópicos promotores.

Rosario Raro

Prueba irrefutable
En el juicio, las pruebas fueron incuestionables, todas apuntaban a la culpabilidad, hasta que el abogado sacó la última. Nadie se había percatado hasta entonces de que al político le faltaba una mano, y el letrado la tenía ahí, en una cajita que abrió frente al Juez: «Esta mano fue cortada hace más de un mes. Es la mano que sujetaba el maletín en la foto, como se puede observar por las marcas en la piel. Con esto demuestro que este hombre es incorrupto». Y con razón, porque la mano conservaba ese tono moreno rosado de la piel viva. Los de las filas de más adelante pudieron tocarla, sentir su calor, algunos hasta estrecharla. Al Juez no le quedó más remedio que dictar sentencia absolutoria. Nadie dijo nada sobre el olor a azufre que impregnaba la sala al paso del abogado defensor.

Ana Vidal

Y no pasa nada… (escena absurda en 109 palabras para los tiempos que corren)
«¿No salimos?, pregunta el nuevo, el viento ha cambiado de sentido y las llamas se dirigen a la ciudad». Las huellas de sus botas relucientes, marcadas sobre el polvo que reposa desde hace meses en el suelo de linóleo. Un viejo, sentado al fondo y con la oreja pegada a un transistor, masculla entre dientes y se ríe. Lleva un antiguo casco de bombero que no se quita ni para dormir. En las literas bostezan tumbados los demás: unos leen, otros miran por la ventana y contemplan el árbol negro del patio. Fuera sopla un viento constante que mueve las cenizas de un lugar a otro. Nadie le contesta.

Rosana Alonso
OVACIÓN DE GALA
- Dimito.
 Miguel Torija
CAZADORES
En un estrecho callejón gris, mugriento, un cazador observa atentamente los movimientos de su presa.
Desde la ventana de su casa que da al callejón, Luis sigue con la vista los saltitos de un gorrión. En el suelo hay una trampa para ratones activada. El cebo es un trocito de pan duro. El gorrión duda, da unos saltitos hacia la trampa, se detiene, mira hacia todos lados con rápidos movimientos de la cabeza. Luis se oculta más, espiando sólo con un ojo. Finalmente el ave se decide. Se escucha un ¡Plaf! Ya está, lo atrapó. El niño corre a recoger su presa. Vuelve sosteniendo al ave muerta de un ala y se pone a llamar a su gato:

- ¡Ven “Corbata”, ven aquí! ¿Dónde te has metido?

Y Luis lo busca por toda la casa sin hallarlo.
Como en su hogar la comida escaseaba, el niño cazaba pájaros para su gato. Pero esta vez no lo encontró. Con lágrimas en los ojos seguía repitiendo el nombre de su amada mascota, presintiendo algo terrible. En los hogares vecinos también escaseaba la comida.
Jorge Leal

HUMO
Acompañando la flexión de sus  rodillas, se deslizó apoyando la espalda en la pared hasta quedar sentado, advirtió que la humedad del suelo no lo molestaba, y la brasa del medio pucho humeante entre sus dedos no quemaba, sonrió alegre al comprender que no habría más engaños ni torturas, aunque la descarga del pelotón de fusilamiento no le había permitido completar su último deseo.
Juan Pedro Finat





LA FIGURA PÚBLICA
Había estrechado suficientes manos, besado suficientes niños y llorado en público suficientes veces. Por fin su sonrisa fue inalterable y pudieron ponerle junto a los demás en el Museo de Cera.

Susana Meyniel Martí



CONFIDENCIAS
Se conocieron en el parque y enseguida congeniaron, fue como si dos corrientes muy fuertes las hubieran empujado para ponerlas frente a frente. Marina es flacucha, muy morena, de ojos brillantes y mirada inquieta. Jimena es rubia, su mirada azul esta llena de sosiego y sus modales son sofisticados. De niñas les gustaba hablar de sus aficiones y saltar juntas a la comba, ahora comparten inquietudes. Marina le cuenta a Jimena que con la crisis han recortado las ayudas y no le han dado la beca, no podrá acceder a su proyecto de investigación, Jimena le confiesa que está profundamente deprimida porque sus padres le envían a una universidad privada a Londres… Y es un rollo.
Yolanda Nava


ORGANIZAN:


lunes, 11 de marzo de 2013

Cuando la vida se pone perra: 18 de abril


El 18 de abril a las 7 de la tarde, en la librería ARGOT se presentará mi próximo libro: Cuando la vida se pone perra editado por la editorial URANIA.

Cuarenta relatos y microrrelatos ilustrados con fotografías de Víctor Aranda.

El nuevo vídeo promocional del libro:




Os dejo también un relato que aparece en el libro. La versión en catalán de este microrrelato ha sido "finalista" mensual del concurso de La microbiblioteca y también aparece en la sección Eureka de Mone Monkey junto a una fotografía de Víctor Aranda.


Triángulo roto
Hasta el accidente que tuve con la furgoneta, cuando era lechero, fue mejor que intentar besarte. Ni las tres costillas rotas, ni las botellas hechas añicos, dolieron tanto como la cara de asco que pusiste cuando ayer, mientras bailábamos, me aventuré a aproximar mis labios a los tuyos. Detuve mi avance, pero tú no te contentaste con concederme una retirada honrosa y arrasaste las pocas defensas que le quedaban en pie a mi dignidad, dirigiendo una sonrisa irónica a Anselmo. Pero eso sí, esta tarde, en el baile del Hogar del Jubilado conmigo no cuentes, le dices a él y a su reuma que bailen contigo.





lunes, 25 de febrero de 2013

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2013








La Primavera de Microrrelatos Indignados pretende que durante tres días la red se llene de microrrelatos indignados que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo. El modo de participar se describe en las siguientes bases:

1.- La Primavera de Microrrelatos Indignados 2013 (en adelante P.M.I.) constará de tres jornadas que se celebrarán los jueves 21 de marzo, 18 de abril y 16 de mayo de 2013 en el blog La colina naranja.

2.- Se podrá participar en la P.M.I. con microrrelatos que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo.

3.- Los microrrelatos tendrán un máximo de 250 palabras, deberán ir firmados por el autor. Los participantes podrán participar en la P.M.I. por dos vías:

a) Publicando en un blog o página web los microrrelatos. En ese caso el relato se encabezará por la imagen de la alambrada que se puede descargar de este enlace. Para aparecer en el listado de participantes se deberá dejar el enlace, hacia el blog o página web que contiene el microrrelato, en un comentario en esta entrada, en la entrada de La colina naranja correspondiente a cada jornada, o mandando un mail a microrrelatosindignados@gmail.com.

b) Enviando un mail a microrrelatosindignados@gmail.com que incluya en el cuerpo del mensaje el microrrelato y el nombre del autor. Los microrrelatos recibidos por este medio se publicarán cada jornada en La colina naranja.


4.- Todos los textos deberán ser revisados ortográfica y gramaticalmente por parte de los autores antes de ser enviados. Los textos con faltas ortográficas o aquellos que no se adecúen a la temática de esta iniciativa podrán ser descartados.

5.- En esta edición de la P.M.I. se podrá participar también con fotografías o ilustraciones que contengan como mínimo una palabra y que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo. Para participar en esta modalidad se podrán seguir las mismas dos vías que en el caso de los microrrelatos. Las ilustraciones o fotografías que se envíen al correo electrónico: microrrelatosindignados@gmail.com deberán estar en formato jpg y tener como máximo 500 kb. En el cuerpo del e-mail se indicará el nombre del autor de la ilustración o fotografía (solo se publicarán en La colina naranja las 10 primeras ilustraciones y las 10 primeras fotografías que se reciban por esta vía).

6.- Salvo que los autores indiquen lo contrario, todos los microrrelatos, ilustraciones y fotografías que participen en la P.M.I. podrán ser seleccionados para ser editados en un libro solidario (parte de sus beneficios se destinarán a fines solidarios). En este sentido la participación en la P.M.I. implica; que los autores admiten que los relatos, ilustraciones o fotografias con las que se participa son de su autoría, que el autor posee todos los derechos sobre ellos y que da el consentimiento para que puedan aparecer en dicho libro, recayendo sobre ellos las consecuencias de que alguno de estos extremos no sea cierto. Si finalmente se editará dicho libro, los relatos, ilustraciones y fotografías que aparezcan en él podrán ser utilizados por parte del autor en otras publicaciones, blogs, revistas, concursos...

7.- La participación en esta convocatoria implica la aceptación de estas bases.

Nos vemos en la alambrada.

ORGANIZAN:


PARTICIPANTES:

Rosana Alonso, Ana Vidal, Rosario Raro, Explorando Lilliput, Pliegos volantes, Relatos de andar por casa, La colina naranja, Dominique Vernay, Mone Monkey, Van al aire, ¡aymaricarmen!, montesdetoledo, Gloria Arcos, enletrasarte, Juan Luis López, María Gómez Barroso, Javier García, Microrrelatos al pormayor, No comments, El rincón de la bruja de chocolate, Pequeñas tretas, pequeñas letras, Diseños by Elyely, Elena Torrejoncillo, Mercedes Daza García, Juan Baeza Anguix, En 99 palabras, PetraAcero, Ana Crespo, Carlos Campos Naharros, Petra Didinger, Charo López, Gema Murillo Francés, Javier García, Pilar Saborit, Eternidades y pegos, Lónidas de V., Jorge Duran, Juan Finat, Microrrelatos ilustrados, Saturnino Rodríguez Riverón, Antonio Ortuño, Marta López Cuartero, Alena Collar, Helga Martínez Pallarés, Juan Perezosso, Elena Casero, Lady Dragón, De mispalabras y las vuestras, El cobijo de una desalmada, Arrimados a la sombra, Caleidoscopio, Lola Sanabria, Maribel D'Amato, Montaña Campón, María Jesús Oliver Guasp, Azabache 2, A carón dunha lareira, Crónicas desenfocadas, El circo, Mei Morán, El perro que no ladra, José Chete, Mercedes Suárez Aguirre, La toalla del boxeador, Grimas y leyendas, Rafa Heredero García, Rosa Miró i Pons, LEOpoldo Trillo-Figueroa Igual, Restos de un naufragio, Observando la vida, Memorias de ultramar, Niebla eterna, Sin bulla, Cuervos para tus ojos, El rincón de Nicolás Jarque, Bosques deMarte, Indignados: el lado oscuro de la mirada, La levitadel lagarto, Jorge Leal, Los jardines de Puck, Phoeticblog, Yolanda Nava, Juan Pedro Finat, Un libro es un jardín de bolsillo, Susana Meyniel Martí, La prisa y la palabra, Cuentos sin final, Javier García Martínez,Esmeralda Sabater, Towanda Martín González, Mari Carmen Aldás Oliver, Charo López, Juan Naranjo García, Isabel Martínez Díaz,4t 2a, Un chin depalabras, La prisa y la palabra, yomismawoedpresdotcomdotcom, Mi modo de ver lavida, Marta Salvador, La cazadora de relatos, Ramón Mª Vadillo, Amelia Díaz, Relatos del más acá, Humor mío, Cirujano de letras, INTERVALOS: El lado oculto de la mirada, El baúl de María, Jairo Sánchez Hoyos, Ángeles Medina, Oscar Quijada Reyes, Las mil palabras y una palabra, Rafa Heredero García, Barcos de papel, José Agustín Navarro Martínez, Piel de retales, Supón que es una calandria, microseñales de Humo, Marta López Cuartero, Desde mi pinar, Mis historias, tbtasuncion, yomisma, Te cuento, Isolda Wagner, Espirales de tinta, Rafael Aracil Alemañ, De Casandra, Realidad ilusoria, Miguel Torija, 

domingo, 3 de febrero de 2013

Cuando la vida se pone perra: pronto, muy pronto

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lunes, 28 de enero de 2013

¿Y SI? (11) ¿Y si los periodistas de Canal 9 y Telemadrid echasen la vista atrás?



Fotografía de Víctor Aranda
Descubrirían a los políticos, que ahora les muestran la puerta de salida con esos EREs masivos, dándoles palmaditas en la espalda. Encontrarían a los sindicalistas, ésos que ahora son los únicos que se ponen de su lado, ninguneados en las noticias que ellos firmaban.
   Seguro que no todos traicionaron su conciencia y su profesionalidad, pero es inevitable que muchos de los que ahora protestan por su inminente despido, colaboraran a generar un mundo paralelo para los televidentes de estas dos cadenas. Un mundo en el que no existía el caso Gürtel, en el que los aeropuertos sin aviones se convertían por arte de magia en infraestructuras estratégicas y donde las imputaciones a presidentes autonómicos se presentaban como una oportunidad para defender su honor.
   ¿Cuántas veces se auto-censuraron? ¿Cuántas veces abusaron de los eufemismos para describir corrupciones y cacicadas?
   Alegarán que corría peligro su puesto de trabajo, ése que ahora van a perder, que obedecían órdenes, las mismas órdenes que ahora cumplirán yéndose a su casa con la cabeza baja. Sacrificaron su dignidad por intereses partidistas, ni siquiera por el interés de la cadena, y con ello colaboraron una vez tras otra al éxito electoral del partido de turno a costa de reducir la audiencia, que al final es la que les daba y les ha dejado de dar de comer.
   Tienen derecho a reivindicar el mantenimiento de sus puestos de trabajo y el de sus compañeros, por supuesto, pero antes, si les queda un ápice de dignidad deberían pedir perdón. De todos los trabajadores que están perdiendo su puesto de empleo por culpa de expedientes de regulación de empleo, estos periodistas son los que menos pena me dan (si es que no son ellos los únicos indultados). También sería interesante saber cuántos de ellos fueron "enchufados" por la dirección política de la cadena.
   Evidentemente los principales culpables de la situación de Canal 9 y Telemadrid son los dirigentes políticos que han convertido las televisiones autonómicas en sus altavoces, pero no lo hubiesen conseguido si algunos abnegados periodistas no se hubiesen puesto a su servicio.

sábado, 19 de enero de 2013

Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto) en La microbiblioteca





 
Per fi, Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto) està a la prestatgeria del "dinosauri" junt amb la resta de llibres de microrelats. Gràcies als amics de La microbiblioteca per fer-li un lloc i per l'entrada.
   Al següent enllaç podeu vore l'entrada del bloc de La microbiblioteca amb alguns relats del llibre (si punxeu a la portada del llibre que apareix a l'entrada de La microbiblioteca veureu una mostra del llibre).


Por fin Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto) está en la estantería del "dinosaurio". Gracias por hacerle un hueco y gracias por la entrada en el blog.
  En este enlace podéis ver la entrada del blog de La microbiblioteca y leer algunos de los relatos del libro (pinchad en la portada que aparece en la entrada de La microbiblioteca para leer una muestra del libro).