domingo, 18 de septiembre de 2022

De escritores a docentes. Proyecto Erasmus+ AEPC

Hace unos días echó a andar el proyecto "De escritores a docentes, nuevos enfoques creativos para impartir Lengua Castellana" que coordino junto a Juanma Velasco, María Pareja y Jose Manuel González. El proyecto es una iniciativa de la Asociación de Escritores de la Provincia de Castellón (AEPC) y está financiado por la Unión Europea.


Participan cuatro centros educativos de Italia, Francia y Portugal.

Lycee Eugene Henaff (Bagnolet, Francia)

Lycee La Fontaine de Eaux (Dinan, Francia)

Liceo Statale De Cosmi (Palermo, Italia)

Agrupamento de Escolas da Bemposta (Portimâo, Portugal)

El fin de semana pasado acogimos en Castelló a profesoras de los cuatro centros para reunirnos con ellas y organizar las siguientes etapas del proyecto.


Se desarrollará en dos fases una primera con doce talleres impartidos por escritores de la asociación en los cuatro centros. Los alumnos que estudian Lengua Española podrán descubrir una nueva forma de emplear la lengua y desarrollarán su talento.

Como colofón en el mes de junio de 2023, cincuenta alumnos de los cuatro centros llegarán a Castelló para participar durante una semana en un Campus literario junto a alumnos de la provincia.

Durante el desarrollo del proyecto se llevarán a cabo otras actividades siempre en torno a la escritura creativa (concursos, publicaciones...).

Colaboran otras entidades como el Instituto Cervantes de Palermo, el IES Penyagolosa de Caselló, el IES Violant de Casalduch de Benicàssim, los Ayuntamientos de Castelló y Vilafamés o el CEFIRE de Castelló.

El proyecto está abierto a la colaboración de otros centros educativos de toda Europa y ya tenemos solicitudes de varios de ellos.

sábado, 5 de marzo de 2022

Guerra en Ucrania

Día 210 de la guerra (21/9/22)



Dijo Valdano que el fútbol es un estado de ánimo. Equipos humildes con suficiente moral son, de tarde en tarde, capaces de poner en aprietos e incluso ganar a poderosos equipos desmoralizados.

Las guerras modernas parece que también empiezan a ser un estado de ánimo.

Hace un año las tropas del ejército afgano, más numerosas, mejor armadas y entrenadas que los talibanes se dehicieron como un azucarillo.

Ahora, uno de los ejércitos más poderosos del mundo se pone en fuga ante el empuje de unas tropas ucranianas que siempre han tenido la convicción de que están asistidos por la justicia y la legalidad (además de por la inteligencia y las armas de USA y la UE). Convencer a un joven o una joven ucraniana para que luche es fácil, en muchos casos, ni siquiera hace falta convencerles se alistan ya convencidos. En cambio las tropas rusas luchan por obligación, sin ninguna convicción, ni convencimiento. En cuanto la contraofensiva ucraniana cosechó los primeros avances las deserciones y las retiradas desordenadas se sucedieron. Una humillación para el orgulloso Putin.

Es evidente que los misiles y los bombardeos rusos pueden destruir, pero para ocupar siguen haciendo falta soldados. A Rusia hace tiempo que le cuesta reponer los veinte mil soldados al mes que la «operación especial» ha necesitado desde el prinicipio.

Hoy Putin, solemnemente ha anunciado una movilización masiva (una muestra de debilidad y otra prueba de que su guerra no va como imaginó). Nada menos que pretende movilizar a 300000 reservistas. Muy fácil de decir. No tanto de cumplir y menos con la urgencia que parece que el frente reclama. Ahora se demostrará si la sociedad rusa está al lado de Putin en esta guerra, o simplemente ha estado mirando a otro lado (cualquiera de las dos opciones no le exculpa de haber avalado la invasión).

El efecto de retirar del mercado laboral a toda esta gente y el coste de mandarlos al frente y mantenerlos allí, va a suponer otro golpe para la economía rusa y empezará, ahora sí, a minar la moral de la población rusa.

Un tiro en el pie. Eso parece que podría ser este anuncio, de no ser por el otro componente de la declaración: los referéndums.

En realidad esos referéndums son más inquietantes que los 300000 soldados.

En tres días va a organizarlos y antes del lunes los territorios ocupados serán considerados por el Kremlin parte de la Federación rusa a todos los efectos. De ese modo torticero pretende tener legitimidad para usar lo único que de verdad le puede dar la victoria: las armas nucleares.


Día 157 de la guerra (31/7/22)

La guerra se estanca. Los frentes se enquistan y no hay señales de negociaciones de paz. Ucrania sigue reponiendo sus tropas a un ritmo constante de quince o veinte mil soldados al mes. Grupos de guerrilleros ucranianos se organizan en los terrenos ocupados para poner en dificultades la ocupación. Ucrania daña los canales de suministro atacando sin descanso el puente Antoniv en Jerson, que sigue resistiendo y empieza a acuñar una de esas leyendas que dejan las guerras. Rusia ha logrado importantes avances en territorio ucraniano, ahora tiene que asegurarlos, pero para eso le empieza a costar reponer los cerca de 75000 soldados que ha perdido en combate.

Ese parece el destino de esta guerra. La resistencia. No serán las armas modernas la clave. Como en todas las guerras será cuestión de la sangre que cada bando sea capaz de perder sin que se resientan sus posiciones. 

Mientras tanto las bombas siguen cayendo sobre Ucrania y matando a inocentes sin importar si estos están en la cola de un autobús o en un presidio.


Día 50 de la guerra (14/4/22)


El buque insignia de la armada rusa anulado. ¿Un incendio a bordo que hace evacuar a toda la tripulación o un ataque ucraniano que solo deja un puñado de supervivientes? Efecto de la incompetencia, según los rusos, efecto del uso del armamento que sigue y seguirá recibiendo, según los ucranianos. Sea cual sea la verdad, ninguna es una buena noticia para Putin. Y es que siempre le llegan malas noticias desde Ucrania. Esta no es la única.

Finlandia y Suecia con un pie en la OTAN. Ha usado tantas veces la amenaza nuclear que está perdiendo efecto e incluso se valora como una opción asumible en el desarrollo de esta barbarie.

Mariupol todavía resistiendo, arrasada, pero resistiendo hasta convertir la montaña de cascotes en que la han convertido en algo más poderoso que una trinchera o una barricada. Un símbolo.

Las armas más sofisticadas llegan sin cesar desde las fábricas americanas para frenar la nueva embestida que se anuncia desde hace días: drones kamikazes, helicópteros, misiles inteligentes...

Putin está convirtiendo Ucrania en un cráter cada vez más hondo y Biden en una Feria Armamentística, el mejor escaparate para que sus fabricantes puedan probar armas y abrir nuevos mercados.

Todo el mundo está siguiendo la dirección que marcan las balas, pero esa dirección lleva al dolor, a la destrucción y al odio. Es difícil en Rusia estar contra la invasión, pero también lo empieza a ser es estar en contra de la escalada armamentística al otro lado de este nuevo telón de acero, o de cascotes.



Día 39 de la guerra (3/4/22)

Foto: EFE
Foto: EFE

En la guerra de información y desinformación es difícil determinar cual es la situación real en el intento de invasión de Ucrania. Así que es mejor guiarse por las sensaciones, los indicios, las decisiones que toman los actores principales y secundarios. Estos indican que Putin está perdiendo. Es posible que sea capaz de revertir la situación y subsanar el erróneo cálculo inicial (infravalorar la resistencia ucraniana y la reacción internacional y sobrevalorar sus fuerzas) para poder “vender” a su opinión pública una victoria (la que sea). Necesita tener esa victoria para el 8 de mayo (día que se celebra la victoria sobre los nazis). Saber eso da ventaja a los que defienden. Saben cuándo deben defender y quizá también dónde hacerlo.

Rusia se retira del norte. Aquella columna ciclópea que durante semanas amenazó Kiev se ha esfumado. Como le sucedió a las tropas de Hitler, corría el riesgo de quedar empantanada en el lodazal en el que se convierten los caminos con la llegada de la primavera. Parece que todas las tropas que ocupaban el norte de Ucrania se dirigen al este. La guerra relámpago podría dar paso a una guerra larga.

En los medios de comunicación avisan del riesgo de que esas tropas dejen acorraladas a las tropas ucranianas que luchan en el Donbas, pero no dicen que también libera a las fuerzas de resistencia ucranianas que se podrán desplazar a defender otros territorios. No lo dicen porque hay que seguir justificando el suministro de armas. Enviar armas para mantener una guerra requeriría cierto debate que en este caso se ha obviado.

Ucrania se atreve a enviar helicópteros a territorio ruso para bombardear depósitos de combustible. Lo que no habla muy bien del control aéreo de su propio territorio de los rusos. Los ucranianos ya no se limitan a defenderse. También atacan. Una acción que alimenta la moral y debería haber dañado su reputación, poniendo en riesgo el apoyo internacional (no ha sucedido) y dando argumentos a Putin (aunque él no necesita que le den argumentos, si no existen se los inventa).

Los países más vulnerables son los que toman posturas más arriesgadas: Finlandia habla abiertamente de abandonar su neutralidad y unirse a la OTAN, los tres países bálticos dejan de exportar gas ruso. Toman esas decisiones porque sin duda conocen la debilidad de Rusia.

El flujo de refugiados se ralentiza y parece que, dentro de la trágica situación que supone abandonarlo todo, la colaboración y la generosidad de los países europeos ha funcionado y todos han encontrado cobijo. Quizá ahora llegue el momento para que los refugiados asiáticos y africanos que desde hace décadas esperan algo más que olvido y desprecio, encuentren el mismo trato.

Biden se empecina en tratar de apagar el fuego con gasolina y no desperdicia la ocasión de provocar al animal herido en que se ha convertido Putin. No disimula, está deseando una escalada. Además de la muerte y la destrucción que es lo que siempre traen las guerras, esta va a dejar un aumento generalizado de los presupuestos militares y un endulzamiento de la OTAN. La industria armamentística se frota las manos y ya se sabe quién tiene más cuota en el mercado de las armas. Aunque ahora ya no se compren y se vendan armas, ahora lo que se compra y se vende, en otro intento de tratarnos como imbéciles, es material ofensivo militar.


Día 30 de la guerra (25/3/22)







 Muy malas noticias para Putin. Siguen acumulándose sin pausa. Una tras otra:

-Bielorrusia sigue sin enviar tropas para ayudarle.

-Ucrania recupera terreno alrededor de Kiev y podría estar en disposición de dejar embolsadas a numerosas tropas rusas en algunas ciudades cercanas.

-Las Autoridades rusas reconocen 1600 soldados muertos. Por el número de altos mandos rusos que han muerto y por la divergencia con las cifras que dan otras fuentes (todas por encima de los 10000) es evidente que ese número es mucho mayor. Pero aunque fuera cierta la cifra que reconocen, es un número muy alto.

-Siguen reformulando los objetivos de la invasión, en un claro síntoma de que están buscando una salida digna. El Estado Mayor ruso anuncia que van a centrar sus esfuerzos en el Donbás, aunque no descarta conquistar Kiev y Jarkov. Se exprime el lenguaje y contra eso solo queda exprimir la lectura. Cuando dicen: no descartamos conquistar Kiev y Jarkov están reconociendo que no han podido conquistarlas. De hecho lo que pretendía ser una invasión, cada vez se parece más a una destrucción. A partir de la primera semana, cuando el diseño de un avance fulgurante fracasó, ha pasado a centrarse en lanzar miles de misiles, algunas fuentes aseguran que diez veces más que los que se han lanzado en toda la guerra de Siria (una de esas guerras olvidadas que sigue generando una crisis humanitaria tan vigente como el primer día).

-Se le ha abierto un frente interior contra el que le va a costar emplear la represión: Las madres de los soldados rusos que buscan desesperadas noticias de sus hijos. Muchas obtienen la confirmación de que sus hijos están muertos de las Autoridades ucranianas, no de las rusas. Ucrania emplea sistemas de reconocimiento facial que cruzan con las imágenes de las Redes Sociales para identificar a los soldados muertos y después se ponen en contacto con sus familias para informarles (la guerra psicológica no solo la usa Putin con sus misiles).

-Empieza a necesitar purgas entre sus más fieles, que podrían haber llegado hasta lo más alto. El ministro de defensa lleva 14 días “desaparecido”.

-El gobierno ucraniano no ha sido destituido y, de momento, el país no está sumido en el desgobierno y el caos que suele seguir a estas invasiones (véase lo provocado por USA y sus aliados en Irak, Libia...).

Tantas son las malas noticias que lo que parecía imposible hace un mes ya no lo es. Rusia perderá esta guerra. Putin no va a lograr nada de lo que podía pretender con su operación especial.

-El pueblo ucraniano va a odiar por décadas todo lo que venga de Rusia y más pronto o más tarde acabará entrando en la Unión Europea y separándose definitivamente de la órbita rusa.

-La Unión Europea está más unida que nunca y quizá logre convertirse en un actor internacional a la altura de su peso económico, demográfico y geográfico.

-La OTAN acumula más fuerzas que nunca cerca de sus fronteras y Putin justificaba esta invasión porque se sentía en peligro por la amenaza de la OTAN.

-Perderá a la UE como su mejor cliente para sus recursos naturales y los que encuentre para sustituirlo no le pagaran ni tanto ni tan bien.


Quizá Putin, con el envío de refuerzos desde todas partes (incluidos mercenarios) logre relanzar las conquistas, de lo contrario se convertirá en un jabalí herido, tentado de añadir a todas las atrocidades cometidas ya, el uso de armas más miserables y cobardes.


Día 28 de la guerra (23/3/22)


El señor de bigote de la primera foto es el Portavoz del Kremlin y ayer en una entrevista dijo que la destrucción e intento de invasión de Ucrania (para los rusos operación especial) es necesaria porque había un plan para destruir Rusia desde todas las fronteras. El de la otra foto es un diputado de la Duma (los de detrás también) y en una conferencia de prensa presentó ayer los resultados de una investigación encargada por la Cámara Baja rusa en la que se ha demostrado que el coronavirus no surgió en China. Según ese informe, el coronavirus tiene su origen nada más y nada menos que en Ucrania. Así que además de estar gobernados por nazis (no hay que negar que en Ucrania hay nazis, pero también en España están creciendo como setas, algunos incluso acaban de lograr vicepresidencias y consejerías), además de tener el país lleno de armas de destrucción masiva (esta mentira me suena haberla oído antes). Ahora, los ucranianos también son los que desarrollaron la primera cepa de COVID-19, la hicieron propagarse por el planeta y además planeaban invadir Rusia. ¡Toma ya! Lo próximo será descubrir que Zelenski mató a Kennedy o a Chanquete.

Parece fuera de dudas que con la caída de la URSS, Rusia optó por quedarse con lo peor del sistema comunista y recoger lo peor del sistema capitalista para su desarrollo futuro. Quizá solo hubo algo bueno que mantuvieron de la era soviética. La educación. En Rusia, más de la mitad de la población tiene estudios superiores, lo que supone el doble de la media de la OCDE. Se dice pronto. El doble.

Es un indicador evidente de que Rusia trata de desarrollar al máximo la capacidad intelectual de sus ciudadanos. Por eso, no es fácil conseguir que la población crea las mentiras sobre la invasión de Ucrania que desde los medios oficiales (los únicos que operan) les hacen llegar.

Si un ruso con una formación universitaria escucha a sus dirigentes decir estas cosas. ¿Se las cree? ¿En serio? ¿No es mucho ya? La realidad está superando la ficción. La neolengua, la Policía del Pensamiento, el Ministerio de la Verdad y el Departamento de Ficción que imaginó George Orwell para 1984 van a parecer un jardín de infancia al lado de la cúpula que dirige Rusia y que está logrando que se haga realidad la profecía de Orwell: “el sentido común es la mayor de las herejías”. Solo así se entiende que según una encuesta independiente casi el 81% de los rusos estén (o digan que están) a favor de la invasión.



Si todavía no lo han prohibido, los rusos deberían releer la novela de Orwell porque de lo contrario van a tener que escoger entre parecer estúpidos o serlo para satisfacer a ese Gran Hermano que está obligándoles a no pensar.

Día 26 de la guerra (21/3/22)


Mientras en Ucrania, el ejército de Putin sigue con su plan para sembrar el terror y la muerte. En España se repite el uso de la guerra como cortina de humo. Si hace unos días era el partido de la oposición el que aprovechaba para abrir las puertas del poder a la ultraderecha. Ahora el Gobierno de Sánchez aprovecha para cometer un acto de similar mezquindad con el Sahara.

Abandonar por segunda vez al pueblo saharaui es indigno. Más si se hace bajo la coacción de un déspota que te amenaza con dejar de ser tu perro guardián.

La ONU ha dejado claro que seguimos teniendo una responsabilidad en la resolución de este conflicto y no debemos escurrir el bulto. Pero podemos escurrirlo y lo escurriremos proponiendo una solución pragmática.

Es posible que el cansancio convierta al pragmatismo en la mejor opción, pero son los saharauis los que deben decidir si ya están cansados de luchar y ha llegado el momento de llegar a un mal acuerdo. De momento, siguen luchando. Solos, más solos que nunca, pero siguen luchando. Porque tienen un arma que nosotros hemos vendido hace tiempo: la dignidad.


Día 24 de la guerra (19/3/22)



Los cascotes se recogerán, los edificios se reconstruirán, los cadáveres se enterrarán y los heridos se recuperarán.  La vida volverá.

Quedará el odio y el rencor.

Hay imágenes icónicas que perdurarán para que no se olvide la cobardía, la barbarie y la injustícia.

Día 20 de la guerra (15/3/22)






Problemas. Putin tiene problemas. Definitivamente las cosas no van como esperaba. Se ha convertido en un jabalí herido. Sigue y sigue destruyendo Ucrania, en un estilo de invasión más propio del medievo, que no habla muy bien de su capacidad militar. Los primeros días intentó usar tácticas más sofisticadas, que acabaron con muchas bajas y pocos avances. Ahora va sobre seguro. Bombas y misiles cada vez menos precisos. Arrasar antes de avanzar. Un sistema ruin y cobarde. En ninguna de sus previsiones debía estar que a estas alturas Kiev resistiese y no solo eso, que los ucranianos fuesen capaces todavía de acoger en su capital una reunión con 4 primeros ministros europeos. Las malas noticias llegan desde el frente. En 20 días, entre 3000 y 4000 soldados muertos, 14000 bajas en total, que suponen más de un 10% de las tropas desplegadas. Para entender el desastre de la invasión, basta con comparar las cifras con una invasión similar, la de Afganistán: En 14 años allí murieron 14000 soldados soviéticos. A este ritmo, pronto necesitará refuerzos, que no parece que vayan a llegar de Bielorrusia. Por eso Rusia pide apoyo a China. Una ayuda, que si llega, le va a costar muy cara y que es otra prueba de que las cosas no van como había planeado. También se le empieza a abrir un frente interno. La valentía de algunos rusos que se atreven a denunciar y mostrar la vergüenza que sienten, va a ir en aumento. La represión solo logrará aumentarla.

Día 17 de la guerra (12/3/22)


Pues eso.

Se puede cantar en ucraniano, en serbio o en italiano, pero no hay duda de quién puede cantar esta canción en la guerra de Putin.

Los partisanos esta vez luchan contra el ejército ruso.

Que los ucranianos canten esta canción, simboliza la humillación y la vergüenza que la sociedad rusa está transmitiendo a sus padres y a sus abuelos. Esos que entregaron millones de vidas para frenar la barbarie fascista. Una barbarie que en los libros de historia van a pasar a representar ellos.

Aprender de la historia para no repetirla.

Mientras tanto en España:

El PP acusa a Sánchez de usar la guerra como excusa. Así, sin más. Ahora solo queda repetirlo una vez tras otra para que su clientela les aliente y convierta esto en un dogma.

El PP en cambio lo que hace es confiar en la guerra de Putin como si fuese un bote de humo que todo lo tapa. Pero no hay humo suficiente para tapar el olor putrefacto de su mezquindad. Una mezquindad que les ha hecho poner una alfombra roja a VOX para entrar en un gobierno y presidir una cámara democrática.

A VOX, nada menos que a VOX, un grupo de ultraderecha que ha sido uno de los aliados de Putin y que comulgan con sus formas y con su ideología. Cuando el PP tenía la oportunidad de dar un portazo y demostrar que no van a dar aire a los que han crecido a los pechos de Putin, se arrodillan y se echan en brazos de Abascal con el único fin de seguir en el poder. Saben que es pan para hoy y hambre para mañana. Pero no dan para miradas a largo plazo, ni siquiera a medio plazo. Políticos cortoplacistas.

La decencia, es otra víctima más de esta guerra.


Día 14 de la guerra (9/3/22)




Más brotes verdes.

La portavoz de Exteriores de Rusia, un día antes de las negociaciones que van a comenzar en Turquía, dice textualmente que el objetivo de la invasión no es deponer al gobierno ucraniano.

Tal cual.

Otra de las exigencias de partida retirada por Rusia de modo unilateral. Un síntoma más de que la invasión no va como esperaban y que Putin puede estar preparando una salida a la ratonera en la que se ha metido.

Día 11 de la guerra (7/3/22)

Algunos brotes verdes:

1.- La negociación se traslada a un país que condena la invasión y que puede considerarse neutral o al menos equidistante.

2.- Rusia baja sus expectativas. Mucho.

En realidad no pide nada que ya no tenga. Crimea es suya y seguirá siéndolo, del mismo modo que Gibraltar seguirá siendo británica.

Lo del Donbas no es tan fácil de admitir por Ucrania, pero desde luego podría ser una salida más que digna.

Si se llegase a este acuerdo, sumado a la inesperada unión que ha provocado en la UE, se vería sin duda como una derrota de Putin y podría suponer el principio de su fin.

Estas pequeñas grietas de luz dan a entender que las cosas no van como Putin había calculado, si es que había calculado algo.

Quizá un acuerdo está más próximo, aunque siempre recordando que no se puede confiar en lo pactado con Putin.

Día 9 de la guerra (5/3/22)


El discurso beligerante y la escalada armamentística que recorre Europa son una trampa.

Armar a la población civil, enviar armas con improvisación y entregarlas de un modo aparentemente desordenado por parte de los países de la Unión Europea solo puede ser la menos mala de las opciones a las que la megalomanía criminal de Putin nos ha llevado. ¿Qué pasará con todas esas armas cuando esto se acabe? ¿En qué manos van a terminar? Es cierto que son preguntas irrelevantes ante la situación crítica actual, esperemos que cuando llegue el momento se puedan responder.

Glorificar las bondades de la OTAN y transmitir que la seguridad solo depende de incrementar el poderío militar, es lo mismo que desear un futuro más peligroso.

Emotivo y meritorio el orgullo del pueblo ucraniano y su valor para defender su tierra. Piden armas y nosotros se las vamos a dar para que sigan resistiendo. ¿Pero es justo empujar a ese pueblo a la lucha? ¿Es justificable que veamos como algo lógico que las familias ucranianas se rompan para defender a su país? ¿Es justificable que los jóvenes ucranianos pongan en riesgo la vida por su país?

Debemos respetar e incluso admirar la valiente y generosa decisión que están tomando, pero bajo mi punto de vista, no debemos considerarlo nunca una obligación.

La resistencia pasiva, la rendición e incluso la huida son opciones igual de dignas.


Día 4 de la guerra (31/2/22)



Putin ordena movilizar su "fuerza nuclear disuasoria".

Ha tardado cuatro días en enseñar la carta más poderosas que tiene.

Solo cuatro días.

Puede ser que use esta amenaza porque las sanciones económicas le están haciendo daño o porque infravaloró la resistencia ucraniana que estaría siendo mayor a la que había previsto.

Es obvio que hay otra posibilidad, pero no me atrevo a pensar en ella.


viernes, 17 de diciembre de 2021

GIRA DE TALLERES LITERARIOS 21/22

 





En este primer trimestre he impartido tres talleres literarios en dos centros de Puglia (Italia) y en el IES Alfonso XIII de La Vall d'Alba (Castellón).

En los dos centros italianos repetía la experiencia de anteriores años con alumnos que estudian Lengua Española como Lengua Extranjera.

La "gira" continuará en los próximos meses por centros de la provincia de Castelló, de Portugal, Francia, Italia y Austria.









martes, 17 de agosto de 2021

Afganistan: una muesca más para el Tío Sam


La consternación que se propaga en el primer mundo, por lo acontecido en Afganistán, está totalmente justificada por la evidente regresión, represión y desaparición de derechos y libertades que va a suponer para toda la población afgana y muy especialmente para las mujeres. También alimenta esta consternación el vertiginoso desmoronamiento de la estructura estatal que se ha ido construyendo desde la invasión estadounidense de 2001. Una estructura que va a ser sustituida por la incompetencia de los talibanes para dirigir un país. Esto último no es nada nuevo. El autoproclamado policía global del planeta, ya acudió muchas otras veces a “salvar al mundo” de dictaduras, de comunistas, de terroristas.. .(que normalmente no suponían el peligro que desde el Pentágono se les adjudicaba) para después marcharse dejando todo peor de lo que lo habían encontrado. Acudieron a Vietnam, a Chile, a Libia, a Irak... a intervenir en guerras, a ponerlas en marcha, a implantar dictaduras títeres... Destrozar el país política, física, socialmente o las tres cosas a la vez y después marcharse. La hoja de ruta habitual.

Esta vez el plan parecía diferente. Una coalición internacional llevaba casi veinte años invirtiendo esfuerzos y mucho dinero para generar una estructura de estado sólida y democrática, que debía permitir entre otras muchas cosas formar a toda una generación. Al menos eso es lo que nos han estado vendiendo. Todo eso en tres meses se ha venido abajo. Ayer el presidente Biden, en su rastrera intervención, echó toda la culpa a los afganos del colapso por no haber defendido lo que la magnánima nación americana les había dado. Olvidando que ese pueblo lleva dos décadas de lucha interrumpida contra los talibanes por todo el país. La prepotencia americana había soñado una salida de Afganistan con honores, haciendo coincidir la retirada del último soldado americano con el vigésimo aniversario del 11S. Es sencillo imaginar el discurso de ese día: “Vinimos a salvaros y lo hemos hecho, ahora nos vamos y os dejamos un estado moderno, una democracia consolidada, un ejército potente...” Era como cerrar el círculo. Pero el círculo, ahora tiene forma de patata. De patata caliente. Una más de las que ha ido sembrando por el planeta. La humillación que los talibanes les han infringido debería hacerles reflexionar.

El primer error es darle al enemigo tantas pistas. Con mucho tiempo de antelación los talibanes sabían cuándo se retirarían las tropas internacionales y eso les ha permitido ir preparando su fulgurante ofensiva. Pero eso no es suficiente para justificar la debacle. Una sucesión de gobiernos corruptos, han desviado sistemáticamente fondos, así las ayudas internacionales solo han llegado a las ciudades. Las regiones más remotas y pobres del país han quedado olvidadas, discriminadas. Un campo de cultivo para que los talibanes pudiesen recabar allí apoyo social. Tampoco eso justificaría que un ejército profesional al que las potencias internacionales han formado durante dos décadas, bastante más numeroso (300000 soldados contra 75000), mejor armado (contaba por ejemplo con centenares de aviones y helicópteros de los que los talibanes carecen) se haya rendido. O no estaba tan bien armados, o no estaban tan bien formados, o directamente no cobraban. Aunque tampoco hay que menospreciar lo que tenían enfrente. Enfrente tenían una de las más poderosas armas. El odio. Los combatientes talibanes son el fruto de Guantánamo. Prisioneros vejados por aquel sistema penitenciario infame, que al volver a sus casas, han inculcado ese odio a sus hijos, a sus hermanos… Odio por un lado, corrupción y prepotencia por otro.

No todo está perdido. Hay algo que no va a poder laminar el régimen talibán. La educación recibida. Aunque no haya sido universal, millones de afganos han podido recibir educación y esa es un arma más poderosa que el odio.

sábado, 12 de junio de 2021

Horizonte republicano


Ha estat un goig col·laborar com a jurat amb l'organització del Certamen Literari "Horizonte republicano", impulsat per Podem Castelló. Ahir, en l'acte de lliurament de premis vaig tindre la sort que em convidaren a entregar el premi a Lorca Prado Moliner, una jove que amb el seu relat, "La primera vegada" va demostrar que té fusta i olfacte d'escriptora.

La iniciativa es va posar en marxa en molt poc de temps, amb poc pressupost, però amb molta il·lusió. Va arribar un allau de relats. Esperem que aquesta haja estat la primera edició de moltes, d'una iniciativa que ha permés mostrar que l'esperit republicà està molt viu i que lluitar pels valors que representa és molt necessari. Cada volta més.


Ha sido una gozada colaborar como jurado con la organización del Certamen Literario "Horizonte republicano", impulsado por Podem Castelló. Ayer, en el acto de entrega de premios tuve la suerte de que me invitaran a entregar el premio a Lorca Prado Moliner, una joven que con su relato, "La primera vegada" demostró que tiene madera y olfato de escritora.

La iniciativa se puso en marcha en muy poco tiempo, con poco presupuesto, pero con mucha ilusión. Esperemos que esta haya sido la primera edición de muchas, de una iniciativa que ha permitido mostrar que el espíritu republicano está muy vivo y que luchar por los valores que representa es muy necesario. Cada vez más.

https://youtu.be/-aAJMTAFXrk





martes, 1 de junio de 2021

CUESTIÓN DE PRIORIDADES

 


CUESTIÓN DE PRIORIDADES

En 2010, en el peor momento de la crisis del ladrillo, el PIB español caía sin freno, la prima de riesgo se disparaba hasta superar los 600, la recaudación tributaria se desplomaba, el rescate europeo merodeaba y nos convencieron de que había que inyectar decenas de miles de millones de euros de dinero público a los bancos. A los profesores se nos pidió un esfuerzo y nosotros lo hicimos. Pasamos desde entonces muchos años con disminución o congelación del salario, desapareció la reducción horaria a los profesores más mayores, nos añadieron un 20% más de horas de trabajo y aumentó hasta 36 el número de alumnos en las aula de secundaria (42 en bachillerato). Han pasado 11 años y nuestras condiciones laborales siguen prácticamente igual.

En 2015, España ya había recuperado con creces el P.I.B. de 2009, la prima de riesgo lleva desde 2014 estabilizada en un nivel que asegura una financiación exterior en condiciones envidiables, los bancos encadenan años con beneficios mil millonarios y en 2017, 2018 y 2019 se superó el récord de recaudación tributaria de 2007. Pero a pesar de esa bonanza económica, no había llegado todavía el momento para que pudiéramos recuperar parte del poder adquisitivo perdido, volver a las horas lectivas de 2010, o al menos para reducir ostensiblemente la masificación en las aulas (en los últimos años se ha mejorado en ese aspecto, pero no lo suficiente). Es cierto que los profesores nunca nos quejamos (nada que ver con otros colectivos que saben defender lo que lograron los que les precedieron), pero en algún momento habrá que pensar al menos en nuestros alumnos.

En 2009 se dedicaba a educación un 4.6% del P.I.B. A pesar de las promesas de incrementar la inversión, 11 años después, invertimos menos que entonces (el 4.5%). Desde 1995 nunca hemos abandonado uno de los últimos 5 puestos entre los países de la UE en este aspecto. Así que seguimos muy lejos del 7 % que invierten los países que más dinero dedican y con los que pretendemos compararnos.

No todo son malas noticias, los organismos económicos nacionales e internacionales, auguran para España una recuperación económica fulgurante a partir del verano. Seguro que esto animará a nuestros dirigentes a incrementar la inversión en educación para, al menos, recuperar un número de alumnos en las aulas que no recuerde al del siglo pasado.

Pues parece que tampoco. De hecho las Administraciones Educativas tienen un plan para que nos olvidemos de ello. Han puesto en marcha una campaña publicitaria para vender a la opinión pública que lo imprescindible para mejorar el sistema educativo son las innovaciones. Es evidente que hay factores que deben actualizarse periódicamente, pero no hay nada más eficaz que reducir el número de alumnos que un profesor atiende a la vez.

Innovaciones que por supuesto no salen de los que se baten el cobre en esas aulas masificadas. No. Vienen de expertos, que lo único que hacen es copiar las recetas que en otros países se pusieron en práctica hace décadas, aunque ahora allí empiecen a descubrir que no han resultado como pensaban. Innovaciones que en países como Finlandia, que llevan 30 años dedicando más del 6% del PIB a la educación, se implantaron con 15 alumnos en cada aula (en España, en ese mismo periodo, nunca se ha llegado al 5% de gasto y son muy pocos los años en que se superó el 4,5%). Es cierto que este curso, para cumplir la distancia de seguridad y aprovechando el dinero enviado por la UE, se ha reducido la ratio en algunos niveles, pero ya se anuncia que eso ha sido algo excepcional. Un espejismo. Ahora lo que toca son las innovaciones educativas. Unas innovaciones impuestas sin consenso, que han logrado su primer objetivo, dividir al profesorado entre partidarios y detractores. Es enternecedora nuestra ingenuidad. Hemos picado el anzuelo que nos han puesto y nos peleamos entre nosotros, olvidando lo prioritario: reducir el número de alumnos en las aulas

Porque la verdadera innovación, lo que de verdad mejorará el sistema educativo es bajar las ratios. Los profesores y sobre todo los padres, deberíamos unirnos y exigir a las Administraciones Educativas que pongan en ese objetivo todos sus esfuerzos y dejen para después los experimentos.


QÜESTIÓ DE PRIORITATS

En 2010, en el pitjor moment de la crisi, el PIB espanyol queia sense fre, la prima de risc es disparava fins a superar els 600, la recaptació tributària es desplomava, el rescat europeu rondava i ens van convéncer que calia injectar desenes de milers de milions d'euros de diners públics als bancs. Als professors se'ns va demanar un esforç i nosaltres el vam fer. Vam passar des de llavors molts anys amb disminució o congelació del salari, va desaparéixer la reducció horària als professors més majors, ens van afegir un 20% més d'hores de treball i va augmentar fins a 36 el nombre d'alumnes a les aula de secundària (42 en batxillerat). Han passat 11 anys i les nostres condicions laborals continuen pràcticament igual.

En 2015, Espanya ja havia recuperat el P.I.B. de 2009, la prima de risc porta des de 2014 estabilitzada en un nivell que assegura un finançament exterior en condicions envejables, els bancs encadenen anys amb beneficis mil milionaris i en 2017, 2018 i 2019 es va superar el rècord de recaptació tributària de 2007. Però malgrat eixa bonança econòmica, no havia arribat encara el moment perquè poguérem recuperar part del poder adquisitiu perdut, tornar a les hores lectives de 2010, o almenys per a reduir, més del que s'ha fet fins ara, el nombre d'alumnes a les aules. És cert que els professors mai ens queixem (no com amb altres col·lectius que saben defensar el que van aconseguir els que els van precedir), però en algun moment caldrà pensar almenys en els nostres alumnes.

En 2009 es dedicava a educació un 4.6% del P.I.B. Malgrat les promeses d'incrementar la inversió en educació, 11 anys després estem pitjor, dediquem un percentatge del 4.5% (des de 1995 mai hem abandonat un dels últims 5 llocs entre els països de la UE en aquest aspecte). Estem molt lluny del 7% del PIB dels països que més diners dediquen a l'educació i amb els quals pretenem comparar-nos.

No tot són males notícies, els organismes econòmics nacionals i internacionals, auguren per a Espanya una recuperació econòmica fulgurant a partir de l'estiu. Segur que això animarà als nostres dirigents a incrementar la inversió en educació per a almenys recuperar un nombre d'alumnes a les aules que no recorde al del segle passat.

Doncs sembla que tampoc. De fet les Administracions Educatives tenen un pla perquè ens oblidem d'això. Han posat en marxa una campanya publicitària per a vendre a l'opinió pública que l'imprescindible per a millorar el sistema educatiu són les innovacions. És evident que hi ha factors que han d'actualitzar-se periòdicament, però no hi ha res més eficaç que reduir el nombre d'alumnes que un professor atén alhora.

Innovacions que per descomptat no ixen dels que es baten el coure en eixes aules massificades. No. Vénen d'experts, que l'única cosa que fan és copiar les receptes que en altres països es van posar en pràctica fa dècades, encara que ara allí comencen a descobrir que no han resultat com pensaven. Innovacions que en països com Finlàndia, que porten 30 anys dedicant més del 6% del PIB a l'educació, es van implantar amb un màxim de 15 alumnes en cada aula (a Espanya, en eixes mateix període, mai s'ha arribat al 5% de despesa i són molt pocs els anys en què es va superar el 4,5%). És cert que aquest curs tan especial, per a complir la distància de seguretat i aprofitant els diners enviats per la UE, s'ha reduït la ràtio en alguns nivells, però ja s'anuncia que això ha sigut una cosa excepcional. Un miratge. Ara el que toca són les innovacions educatives. Unes innovacions imposades sense consens, que han aconseguit el seu primer objectiu, dividir al professorat entre partidaris i detractors. És entendridora la nostra ingenuïtat. Hem picat l'ham que ens han posat i ens barallem entre nosaltres, oblidant el prioritari: reduir el nombre d'alumnes a les aules.

Perquè la vertadera innovació, que de veritat millorarà el sistema educatiu és baixar les ràtios. Els professors i sobretot els pares, hauríem d'unir-nos i exigir a les Administracions educatives que posaren en eixe objectiu tots els seus esforços i deixaren per a després els experiments.