viernes, 12 de junio de 2026

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2026 (EN APOYO A LA REVUELTA EDUCATIVA)

 

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS

EN APOYO A LA REVUELTA EDUCATIVA



Después de 1 mes de huelga hoy los profesores valencianos vuelven a las aulas. Una huelga dura. Una lucha digna.

La Primavera de Microrrelatos Indignados trata de inundar las redes de microrrelatos que denuncien el abandono de la educación pública, que resalten su papel para lograr una sociedad mejor, los peligros que implica su degradación... como muestra de apoyo y agradecimiento por el sacrificio que han hecho para defender la única herramienta social que asegura la igualdad de oportunidades.


Després d'un mes de vaga hui els professors valencians tornen a les aules. Una vaga dura. Una lluita digna.

La Primavera de Microrelats Indignats tracta d'inundar les xarxes de microrelats que denuncien l'abandó de l'educació pública, que ressalten el seu paper per a aconseguir una societat millor, els perills que implica la seua degradació... com a mostra de suport i agraïment pel sacrifici que han fet per a defendre l'única ferramenta social que assegura la igualtat d'oportunitats.

Bases

Nos vemos en el alambrada.

Ens veiem al filat.


Participantes: 

Joan Albert Gimeno Rovira, Rosalía Guerrero Jordán, Rikki Jaffar Prince, Carmen Hidalgo, JOff, Quica García Martín, Silvia Moldes, María RequenaMaria P. Moliner i MarínM. Carmen Marí, Pepe SanchisMiguelángel Flores, Ana María Abad GarcíaNani Canovaca LópezSusana, Ana María Abad GarcíaUna niña inculturada, Miguel Torija



Pepe Sanchis
Concentració de mestres, Plaça de la Verge (València)

Microrelats /Microrrelatos

MERITOCRÀCIA DIFUSA (Joan Albert Gimeno Rovira)

Quan van aparéixer amb el seu orgullós verd impregnant el carrer d’alegria, al ritme d’aquella harmoniosa música que li transportava als millors anys viscuts i avançant amb la determinació de qui se sap al costat correcte de la història, l’avi va agafar amb força la petita i innocent mà de la uniformada neta i va recordar les paraules, mil vegades repetides, de la seua filla: evita el centre de la ciutat, Laurita acabarà sent una implacable advocada i no pot contagiar-se d’arengues de justícia, llibertat i igualtat!


EL ASCENSOR (Rosalía Guerrero Jordán)

Cada día, Vicentín coge su mochila vacía, mete en ella el bocadillo que le ha hecho su madre, y camina hasta su escuela. Él dice que ya es mayor para ir solo, pero la realidad es que, cuando él se levanta, su padre ya no está en casa, y que su madre tiene que salir corriendo al mismo tiempo que él para no perder el metro.

A veces, Vicentín los oye quejarse: de lo caro que está todo, de que no llegan con los dos sueldos, de que el niño crece deprisa y necesita ropa nueva. Por eso Vicentín no se queja cuando le aprietan los zapatos o la camiseta le está demasiado justa.

Cuando llega a la escuela la profesora le pregunta si se ha olvidado otra vez los libros en casa. Y él le contesta que no, que lleva la mochila vacía porque quiere meter en ella todos los conocimientos que necesita para encontrar un buen trabajo cuando sea mayor. Y, aunque no lo dice, todos los días busca el ascensor del que habla mamá.

En invierno pasa frío, pero en verano es peor. Y con tantos niños y niñas en clase a Vicentín le cuesta recoger todos los conocimientos que necesita para el futuro.

Hace un mes los profesores se pusieron en huelga, y Vicentín los ve en la tele, vestidos de verde y hablando de ratios. Y cree que por fin ha entendido cómo funciona el ascensor invisible del que habla mamá.


La escuela enterrada (Rikki Jaffar Prince)

En 2036, los arqueólogos encontraron una extraña ruina en el centro de la ciudad. No era un castillo ni una fábrica. Era una escuela pública.

Entre pupitres rotos y ordenadores obsoletos hallaron un cartel descolorido: “La educación es el ascensor social”. Los más jóvenes no entendieron la frase. Hacía años que los ascensores solo funcionaban para quienes podían pagarlos.

Las crónicas de 2026 hablaban de aulas masificadas, profesores agotados, burocracia interminable, falta de apoyo a la diversidad, infraestructuras envejecidas y una brecha creciente entre centros. Mientras tanto, se repetía que no había dinero suficiente.

Los arqueólogos siguieron excavando y encontraron algo aún más sorprendente: fotografías. En ellas aparecían hijos de obreros convertidos en médicos, ingenieras, investigadores, artistas y maestros. Personas distintas aprendiendo juntas a pensar, debatir y convivir.

¿De verdad una escuela podía hacer todo eso? —preguntó una niña.

Nadie supo responder.

La sociedad que contemplaban a su alrededor era rica en tecnología, pero pobre en oportunidades. Las noticias hablaban de desinformación, desigualdad y enfrentamientos constantes. Habían olvidado que una democracia no se sostiene con pantallas, sino con ciudadanos formados.

La niña recogió el viejo cartel y lo limpió con la manga.

Entonces no era una ruina —dijo—. Era una advertencia.

Y aquella tarde, por primera vez en muchos años, alguien propuso reconstruir la escuela antes que cualquier otro edificio.


¡JUBILADAS, A LA MANI! (Carmen Hidalgo)

Seguíamos nuestra rutina diaria, aquagym, universidad de adultos… Pero estábamos al tanto de la movida de los profesores. Nuestro grupo de WhatsApp hervía con fotos de las protestas... Nos recordaba tanto la huelga docente de 1988. Enri fue la primera en ponerse la camiseta verde y enviarnos un selfi desde la manifestación.

Pero, ¡venga! No seáis cobardes. No somos tan mayores. Entiendo que Gloria se quede en casa, por su retina; pero las demás no tenéis perdón —decía en el mensaje.

Mientras hacíamos la ruta del colesterol, comentamos el audio de Enri.

Al llegar a casa, calenté la comida y encendí el televisor y vi—no me lo podía creer— el empujón del policía por la espalda, porra en mano, a una de las manifestantes, que resultó ser una jubileta como nosotras. «¡Dios mío! La mata», pensé. Vinieron a mi mente los grises en la zona universitaria. A veces aparecían de repente, sin previo aviso. Los cuerpos acababan amoratados, cuando no te veías esposada en el furgón camino de comisaría, sin saber cuándo ni cómo saldrías de allí. Era el franquismo y nosotras peleábamos por las libertades.

En el grupo de WhatsApp la respuesta fue unánime. Esa tarde las seis amigas jubiladas, Gloria con su retina incluida, estábamos con pancartas en la manifestación del centro.


JOff

La cartografía del abrigo (JOff )

El viento arrastra un frío de números fríos, un intento de tasar la luz y ponerle aduanas al pensamiento. Pero el asfalto ha florecido. Veintitrés auroras llevan los arquitectos del librepensamiento, sosteniendo el cielo pedagógico sobre sus hombros, transformando la tiza en un bisturí de verdades que rasga el tejido del desamparo.

A su alrededor, la sociedad no solo observa; se hace costura. Somos un oleaje de anonimatos abrazando sus voces, un país de plazas latientes que se vuelve trinchera y abrigo. Porque herir la escuela y la salud pública es desangrar el mapa de nuestra propia dignidad. Custodiamos a nuestros maestros como quien cuida el último grano de trigo antes del invierno, sabiendo que en su caligrafía indomable descansa el único horizonte que el dinero jamás podrá comprar.
Ya sonó el timbre que anunció el fin del confinamiento de las conciencias.
En la pizarra, el eco de la tiza con la última lección no se borrará:
31 días sembrando dignidad para que las próximas generaciones cosechen libertad;" resistirá al fondo del aula. Afuera, las manos que sostienen brújulas y mapas de aprendizaje entrelazan voluntades, cortando con la palabra alambradas que pretenden privatizar el mañana.
El inspector de turno intentará tasar el valor de pupitres desiertos, pero será incapaz de calcular el precio de un futuro que ya no está en venta.


Normal (Silvia Moldes)

Normal que en los colegios los niños tengan golpes de calor porque las aulas no están acondicionadas para las altas temperaturas

Normal que los políticos se rían del calor que pasan los niños en el colegio

Normal que los profesores tengan que atender cada vez más necesidades de unos niños a los que cada vez les cuesta más concentrarse y tienen más necesidades especiales 

Normal que no haya suficientes profesores de apoyo para cubrir estas necesidades

Normal que los representantes del gobierno no hagan nada para remediar esta situación

Normal que la policía empuje y tire al suelo a una persona que se manifiesta a favor de todas estas peticiones

Normal que los profesores sigan 31 días en huelga sin que la administración se cuestione que algo no es normal


Puede ser… (Quica García Martín)

Puede ser que estemos rodeados por una alambrada, puede ser que intenten que no nos movamos, puede ser que consigan que no leamos, puede ser que pretendan que seamos incultos, puede ser que con eso consigan manipularnos, puede ser que crean que así no pensamos, puede ser que entonces su poder aumente, puede ser que eliminen lo público y todo sea privado, puede ser que así logren sojuzgarnos.

Pero puede ser que seamos mas que ellos, puede ser que consigamos una cizalla, puede ser que cortemos la alambrada, puede ser que la unión haga la fuerza.

Puede ser que, esta vez, la victoria sea nuestra.


Primavera valenciana (Maria P. Moliner i Marín)

11 M. Santificarem la festa d’una batussa de verd que s’anticipa lorquià. No volem guanyar la batalla sino la guerra, sabent de bestreta que serà un triomf pírric del que per un temps dilatat haurem del llepar-nos les ferides de l’ànima, perquè fa mal guanyar només el discurs. 

Brega

I el camp de batalla, que fins ahir era hostil a la llengua se’ns transforma en una catifa de verd.

Carrer de la Pau, Parterre, Glorieta, semàfor de jutjats

Alcem els ulls i saludem Estellés; allí està. Al fons Timoneda i el seu acòlit Lope, de verd darrere de Santa Catalina. 

Alceu-vos, fills de l’horta, heu domat la terra per a que us done pa, domeu ara als que us volen esclaus, cagon l’h

dirà l’avi Blasco en arribar a la plaça dels mil noms vestida de verd, eixa a la que l’altre avi, el de sang, anomenava Emilio Castelar.

I obrirem una porta evidenciant la mentida.

I l’emoció que algú te pregunte d’on eres, perquè ha sentit pujo, alço i torno a l’epicentre del cap i casal que avui no és un filat del valencià. Els Ports també existeix, somriure verd d’un soldat de la Safor. 

Anem ballant amb el desastre.

Comença a caure una pluja que ja no se pot contenir; el cel no volia desgavellar un dia de traca i mocador, i un orbayu discret i sanador cimeja la llum de Sorolla, sinestesia que te reconcilia amb el món.

El paradís és un exili.

Impossibile essere felice nel posto più bello del mondo

Seguim lluitant


LO SUPERFLUO (Susana)

En la delegación de asuntos educativos, los responsables se afanan en optimizar el presupuesto. Hay que acabar con el despilfarro en esta área y en esas están, en ajustar el gasto en el diseño de la futura escuela. «El cielo va a seguir ahí, ya lo verán cuando se vayan a casa después de clase. Se evita, además, que se distraigan mirando pasar las nubes, ¡así que fuera!». Y eliminan todas las ventanas del edificio. Uno de los expertos sugiere aprovechar los viejos contenedores del puerto, colocando uno junto a otro y apilándolos hasta tres alturas, en lugar del proyecto de obra tradicional con sus ladrillos, mortero, escayola, revoco, cristales, persianas y demás zarandajas. Tras restar todas estas partidas y animados por el ahorro que esta idea supondría para las arcas, dirigen su mirada al terreno del plano. «No tiene sentido tanto espacio desaprovechado, lleno de porterías y canastas, ¡que juegu...


 El olor de la felicidad (Una niña inculturada)

Desde que vengo a la Comunidad Terapéutica me da por recordar. Por recordar olores. El primero que me viene es el olor de la lejía con la que me despellejaba las manos limpiando escaleras. Pero pronto es sustituido por otro olor. Por un olor que viene acompañado de recuerdos bonitos. Por el único olor que viene acompañado de recuerdos bonitos. Ese olor que es capaz de hacerme olvidar los malos tratos, las crisis de ansiedad, las miradas de desprecio y el rechazo de la sociedad. Ese olor que me hace olvidar el diagnóstico que todo lo inunda, esquizofrenia. El único olor que me devuelve a cuando todo era posible. El olor de los primeros días de colegio. El olor de los libros nuevos.


BONOESCOLA (Miguel Torija Martí)

En una cantonada de la pissarra digital una xifra de 5 dígits parpelleja. La robomestra ix de la seua letargia amb un brunzit i la seua veu metàl·lica ressona a l'aula per a anunciar que el temps ha conclòs.

―Qui vol resoldre l'exercici? ―pregunta.

Acatxe el cap i tire de la mànega per a ocultar l'avantbraç. Sé resoldre'l. No puc resoldre'l.

La robomestra insistix fins que al fons de la classe un braç s'alça. Bruno. Sempre Bruno. Les rodes del sistema motriu s'activen per a acostar-se a ell. No em gire a mirar, per si de cas. Escolte el braç articulat aproximant el lector a l'avantbraç de Bruno per a escanejar el QR tatuat allí. Sona una fanfàrria i el número de l'extrem de la pantalla canvia els seus dos últims dígits. De 19 a 21.

Bruno passa pel meu costat de camí a la pissarra per a corregir l'exercici. S'equivoca en la divisió i en la suma i escriu albergínies amb v. Ningú diu res. Jo tampoc. No puc evitar una mirada contrariada mentres mire com ho resol. Tracte de recompondre el meu gest. Tard. Els sensors de la robomestra han captat el meu disgust.

―Elena, passa alguna cosa?

―No

―Ja saps que per a parlar has d'alçar la mà.

Però no alce la mà. Tire més de la mànega per a ocultar el tatuatge, no siga que l'escàner el detecte i tots sàpien que ja no em queden bons i que hui és l'últim dia que podré vindre a classe.


BONOESCUELA (Miguel Torija Martí)

En una esquina de la pizarra digital una cifra de 5 dígitos parpadea. La robomaestra sale de su letargo con un zumbido y su voz metálica resuena en el aula para anunciar que el tiempo ha concluido.

¿Quién quiere resolver el ejercicio? ―pregunta.

Agacho la cabeza y tiro de la manga para ocultar el antebrazo. Sé resolverlo. No puedo resolverlo.

La robomaestra insiste hasta que al fondo de la clase un brazo se levanta. Bruno. Siempre Bruno. Las ruedas del sistema motriz se activan para acercarse a él. No me giro a mirar, por si acaso. Escucho el brazo articulado aproximando el lector al antebrazo de Bruno para escanear el QR tatuado allí. Suena una fanfarria y el número parpadeante del extremo de la pantalla cambia sus dos últimos dígitos. De 19 a 21.

Bruno pasa por mi lado de camino a la pizarra para corregir el ejercicio. Se equivoca en la división y en la suma y escribe berenjenas con v. Nadie dice nada. Yo tampoco. No puedo evitar una mirada contrariada mientras miro como lo resuelve. Trato de recomponer mi gesto. Tarde. Los sensores de la robomaestra han captado mi disgusto.

―¿Elena, pasa algo?

―No

―Ya sabes que para decir algo tienes que levantar la mano.

Pero no levanto la mano. Tiro más de la manga para ocultar el tatuaje, no sea que el escáner lo detecte y todos sepan que ya no me quedan bonos y que hoy es el último día que podré venir a clase.


martes, 2 de junio de 2026

Primavera de microrrelatos indignados 2026

 


PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS

Viernes, 12 de junio

EN APOYO A LA REVUELTA EDUCATIVA


31 días.

31 días de huelga.

31 días de lucha.

Los docentes del País Valencià llevan 31 días mostrando que se puede hacer frente a la ola neoliberal y fascista que desmantela la educación y la sanidad pública.

23 días cortando la alambrada en la que quieren confinar el futuro de las próximas generaciones.

¿Por qué una alambrada?

Las alambradas protegen las posesiones de los terratenientes, impermeabilizan fronteras, cercan campos de concentración y confinan a los hambrientos en campos de refugiados. En definitiva las alambradas han mostrado su utilidad para apresar a inocentes, para proteger a los fuertes de los débiles, para alejar a los que tienen hambre de los que no la tienen, para aislar a los ricos de los pobres. Separar, separar mundos diferentes.

Por eso una alambrada como símbolo, porque el desmantelamiento de los servicios públicos pretende imponer una alambrada que proteja a los poderosos y los aísle del resto de “ciudadanos”. Las ideologías neoliberales, populistas y fascistas que se extienden como una mancha de aceite, buscan que la educación y la sanidad se conviertan en un lujo solo al alcance de unos pocos, de los pocos que no estén confinados en la alambrada. Pero para que la alambrada sea eficaz, necesitan la docilidad de los confinados. Y la revuelta educativa del País Valencià es un ejemplo de que no, todavía no, somos tan dóciles. Podemos y debemos revelarnos.

Por eso una alambrada como símbolo para apoyar a los docentes que luchan por el futuro de nuestros hijos y nietos. Apoyar a esa marea verde que defiende la única herramienta que tenemos para luchar por la igualdad de oportunidades: la educación pública.

Colabora escribiendo un microrrelato y participando en la Primavera de Microrrelatos Indignados 2026. Más información en las bases.

Nos vemos en la alambrada.

BASES

La Primavera de Microrrelatos Indignados pretende que las redes se llenen de microrrelatos indignados que sirvan para dar apoyo a la revuelta educativa valenciana. El modo de participar se describe en las siguientes bases:

1.- La Primavera de Microrrelatos Indignados 2026 (en adelante P.M.I.) se celebrará el viernes 12 de junio.

2.- Se podrá participar en la P.M.I. con microrrelatos, escritos en castellano o en valenciano que denuncien el abandono de la educación pública,
que resalten su papel para lograr una sociedad mejor, los peligros que implica su degradación...

3.- Los microrrelatos tendrán un máximo de
250 palabras, deberán ir firmados por el autor.
Para poder participar en la P.M.I. se deberán seguir estos pasos:

        3.1.- Publicar, el viernes 12 de junio, en redes sociales, estados de mensajería, blog o página web los microrrelatos. En ese caso el relato se encabezará por la imagen de la alambrada que se puede descargar de estos enlaces (alargado, cuadrado). Si no tienes dónde publicarlo 

Si es posible, para poder compartir mejor las publicaciones, incluyendo el hastag: #pmi2026 y etiquetando alguna de estas cuentas:

Blusky: @lacolinanaranja.bsky.social

Instagram:@migueltorijamarti

Facebook: Miguel TMartí

X:@lacolinanaranja

        3.2.- Para aparecer en el listado de participantes y que el relato pueda incluirse en el libro solidario se deberá enviar un correo electrónico a esta dirección: microrrelatosindignados@gmail.com. En el cuerpo del mensaje deberá aparecer el microrrelato y el nombre del autor o el enlace a la red social, el blog o la página web que contiene el microrrelato.

Si no tienes redes sociales, ni ningún lugar donde publicarlo, indícalo y lo publicaremos en La colina naranja.

4.- Todos los textos deberán ser revisados ortográfica y gramaticalmente por parte de los autores antes de ser enviados. Los textos con faltas ortográficas o aquellos que no se adecúen a la temática de esta iniciativa podrán ser descartados.

5.- En esta edición de la P.M.I. se podrá participar también con fotografías o ilustraciones que contengan como mínimo una palabra y que cumplan el segundo punto de estas bases. Para participar en esta modalidad se podrán seguir las mismas dos vías que en el caso de los microrrelatos. Las ilustraciones o fotografías que se envíen al correo electrónico: microrrelatosindignados@gmail.com deberán estar en formato jpg y tener como máximo 2 Mb. En el cuerpo del e-mail se indicará el nombre del autor de la ilustración o fotografía.

6.- Salvo que los autores indiquen lo contrario, todos los microrrelatos, ilustraciones y fotografías que participen en la P.M.I. podrán ser seleccionados para ser editados en un libro solidario (sus beneficios se destinarán a las cajas de resistencia de los huelguistas valencianos). En este sentido la participación en la P.M.I. implica; que los autores admiten que los relatos, ilustraciones o fotografías con las que se participa son de su autoría, que el autor posee todos los derechos sobre ellos y que da el consentimiento para que puedan aparecer en dicho libro, recayendo sobre ellos las consecuencias de que alguno de estos extremos no sea cierto. Si finalmente se editara dicho libro, los relatos, ilustraciones y fotografías que aparezcan en él, podrán ser utilizados por parte del autor en otras publicaciones, blogs, revistas, concursos...

7.- La participación en esta convocatoria implica la aceptación de estas bases.

Nos vemos en la alambrada.

PRIMAVERA DE MICRORELATS INDIGNATS

EN SUPORT A LA REVOLTA EDUCATIVA

31 dies.

31 dies de vaga.

31 dies de lluita.

Els docents del País Valencià porten 31 dies mostrant que es pot fer front a l'ona neoliberal i feixista que desmantella l'educació i la sanitat pública.

23 dies tallant el filat en la qual volen confinar el futur de les pròximes generacions.

Per què un filat?

Els filats protegixen les possessions dels terratinents, impermeabilitzen fronteres, volten camps de concentració i confinen als famolencs en camps de refugiats. En definitiva els filats han mostrat la seua utilitat per a capturar a innocents, per a protegir els forts dels dèbils, per a allunyar als que tenen gana dels que no la tenen, per a aïllar als rics dels pobres. Separar, separar mons diferents.

Per això un filat com a símbol, perquè el desmantellament dels servicis públics pretén imposar un filat que protegisca els poderosos i els aïlle de la resta de “ciutadans”. Les ideologies neoliberals, populistes i feixistes que s'estenen com una taca d'oli, busquen que l'educació i la sanitat es convertisquen en un luxe a l'abast d'uns pocs, dels pocs que no estiguen confinats en el filat. Però perquè el filat siga eficaç, necessiten la docilitat dels confinats. I la revolta educativa del País Valencià és un exemple que no, encara no, som tan dòcils. Podem i hem de revelar-nos.

Per això un filat com a símbol per a fer costat als docents que lluiten pel futur dels nostres fills i nets. Fer costat a eixa marea verda que defén l'única ferramenta que tenim per a lluitar per la igualtat d'oportunitats: l'educació pública.

Col·labora escrivint un microrelat i participant en la Primavera de Microrelats Indignats 2026. Més informació en les bases.

Ens veiem en el filat.


BASES

La Primavera de Microrelats Indignats pretén que les xarxes socials s'òmpliguen de microrelats indignats que servisquen per a donar suport a la revolta educativa valenciana. El mode de participar es descriu en les següents bases:

1.- La Primavera de Microrelats Indignats 2026 (d'ara en avant P.M.I.) se celebrarà el divendres 12 de juny.

2.- Es podrà participar en la P.M.I. amb microrelats, escrits en castellà o en valencià que denuncien l'abandonament de l'educació pública, que ressalten el seu paper per a aconseguir una societat millor, els perills que implica la seua degradació...

3.- Els microrelats tindran un màxim de 250 paraules, hauran d'anar signats per l'autor. Per a poder participar en la P.M.I. s'hauran de seguir estos passos:

       3.1.- Publicar, el divendres 12 de juny, en xarxes socials, estats de missatgeria, blogs o pàgines web els microrelats. En eixe cas el relat s'encapçalarà per la imatge del filat que es pot descarregar d'estos enllaços (allargat, quadrat)

Si és possible, per a poder compartir millor les publicacions, incloent-hi el hastag: #pmi2026 i etiquetant alguna d'estos comptes:

Blusky: @lacolinanaranja.bsky.social

Instagram:@migueltorijamarti

Facebook: Miguel TMartí

X:@lacolinanaranja

       3.2.- Per a aparéixer en el llistat de participants i que el relat puga incloure's en el llibre solidari s'haurà d'enviar un correu electrònic a esta adreça: microrrelatosindignados@gmail.com. En el cos del missatge haurà d'aparéixer el microrelat i el nom de l'autor o l'enllaç a la xarxa social, el blog o la pàgina web que conté el microrelat.

Si no tens xarxes socials, ni cap lloc on publicar-lo, indoica-ho i el publicarem en La colina naranja.

4.- Tots els textos hauran de ser revisats ortogràfica i gramaticalment per part dels autors abans de ser enviats. Els textos amb faltes ortogràfiques o aquells que no s'adeqüen a la temàtica d'esta iniciativa podran ser descartats.

5.- En esta edició de la P.M.I. es podrà participar també amb fotografies o il·lustracions que continguen com a mínim una paraula i que complisquen el segon punt d'estes bases. Per a participar en esta modalitat es podran seguir les mateixes dos vies que en el cas dels microrelats. Les il·lustracions o fotografies que s'envien al correu electrònic: microrrelatosindignados@gmail.com hauran d'estar en format jpg i tindre com a màxim 2 Mb. En el cos de l'e-mail s'indicarà el nom de l'autor de la il·lustració o fotografia.

6.- Llevat que els autors indiquen el contrari, tots els microrelats, il·lustracions i fotografies que participen en la P.M.I. podran ser seleccionats per a ser editats en un llibre solidari (els seus beneficis es destinaran a les caixes de resistència dels vaguistes valencians). En este sentit la participació en la P.M.I. implica; que els autors admeten que els relats, il·lustracions o fotografies amb les quals es participa són de la seua autoria, que l'autor posseïx tots els drets sobre ells i que dona el consentiment perquè puguen aparéixer en este llibre, recaient sobre ells les conseqüències que algun d'estos extrems no siga cert. Si finalment s'editara este llibre, els relats, il·lustracions i fotografies que apareguen en ell, podran ser utilitzats per part del propi autor en altres publicacions, blogs, revistes, concursos...

7.- La participació en esta convocatòria implica l'acceptació d'estes bases.

Ens veiem en el filat.


miércoles, 13 de mayo de 2026

Jo faig vaga!



Estic fent vaga. Una vaga indefinida. Una vaga tan dura com necessària. Més enllà de les reivindicacions laborals, més enllà de lluitar pel futur dels nostres alumnes (que és el futur de la nostra societat), més enllà de defensar l’educació pública, més enllà de denunciar l’atac infame a la nostra llengua, més enllà de tot això, que ja seria prou. Estic fent vaga per dignitat. Per dignitat col·lectiva.

Este matí en uns dels molts actes reivindicatius d’aquesta setmana, m’he emocionat. Una allau de companys, vinguts de tots els indrets de la província, molts més dels que es podia esperar. Un passadís verd. Un passadís verd d’aplaudiments. I mentre passava per eixe passadís m’he emocionat. No he estat l’únic. I ha estat just en eixe moment, quan he comprés que si estic fent vaga, és sobretot per dignitat.

Avuí m’he emocionat, però tots els dies que vaig a treballar m’emocione compartint colze a colze la feina amb companys i companyes que fiquen sempre per davant de tot, una única dèria: els seus alumnes. I ho fan moltes vegades contra tot. Només els que estem dins dels centres sabem el que s’ha de lluitar a les aules als últims temps, per traure endavant als alumnes. Emociona veure com companys i companyes de feina es trenquen la cara per xiquets i adolescents cada cop amb més problemes socials, mentals... Ells ho són tot per als docents. Protegir-los, orientar-los, formar-los, aconsellar-los, donar-los un espai de llibertat, de seguretat i de normalitat no potser un privilegi. És una necessitat bàsica. Que des del govern valencià insinuen que estem jugant amb el futur dels nostres alumnes, o que els utilitzem com a ostatges, és injust, mesquí i mostra un desconeixement absolut dels seus treballadors. Ara seguim al costat de tots ells, també dels de 2n de batxillerat, estem ara i estem sempre, tots els dies del curs al seu costat. De fet a voltes a ú li queda la impressió que som els únics que estem al seu costat.

Avui m’he emocionat, com tots els dies que vaig a treballar i me n’adone que només la vocació, la professionalitat i l’estima per l’alumnat dels docents sosté, sostenia el sistema. Mentre passava per eixe passadís d’aplaudiments m’he emocionat i he comprés que aquesta vaga ja ha servit per a alguna cosa, per guanyar dignitat col·lectiva.

lunes, 6 de abril de 2026

Las lágrimas de Ane


Ane es una chica valiente. Lo sé desde hace tiempo. Hace unas semanas me lo volvió a demostrar. Fui a buscarla a clase para intentar ayudarle, al menos para intentar comprender. Me vio y se rompió, a duras penas pudo contener las lágrimas. Le miré los ojos, vidriosos, y sentí que algo estábamos haciendo mal. Muy mal. No puede ser que a los quince años ella y muchos de sus compañeros se sientan tan presionados, tan sumamente agobiados. Transitan por un territorio salvaje; la adolescencia y necesitan que les acompañemos y les guiemos a alcanzar la juventud, desde la que poder empezar a perseguir sus deseos, sin miedo, con la mejor coraza que les hayamos podido construir.

No es un caso aislado el de Ane. Decenas de adolescentes sucumben bajo la presión del ambiente (autoexigencia, padres, compañeros, profesores): crisis de ansiedad, depresiones, autolesiones, baja autoestima… Parece que la sociedad exige que todos y cada uno de ellos alcancen las cotas máximas de capacidad y que hagan lo que se espera de ellos. Es el estilo del capitalismo salvaje que, amparado por populismos demagogos, cabalga con fiereza en los últimos tiempos. Los centros educativos públicos todavía son un oasis en el que las sociedades “modernas” no han logrado imponer su filosofía insolidaria y competitiva, pero van camino de lograrlo. Desde la infancia acostumbramos a las futuras generaciones a jornadas maratonianas en las que, a la edad de Ane, deben acomodarse a las particularidades de diez o doce profesores. El desprecio a la educación pública que supone la infrafinanciación y el empeoramiento de las condiciones laborales de los profesores pronto conseguirá la desaparición de ese oasis. La prevención del sufrimiento de los adolescentes se hace cada vez más compleja, los casos se multiplican y el sistema se satura. Así que las lágrimas de Ane son las de toda la educación pública.

Ane es una chica valiente, porque es una de las pocas entre centenares que se atrevió a embarcarse en una aventura que le ha hecho crecer como persona y ha ampliado su perspectiva del mundo que la rodea, con un ángulo de visión más amplio que el de algunos de sus profesores. Profesores imbuidos por esa fé verdadera que las autoridades educativas han promulgado a golpe de currículums, programaciones, situaciones de aprendizajes y rúbricas, construyen el falso mito de que la vida de sus alumnos empieza y acaba entre los cuatro lados de su flamante pizarra digital. Los gobiernos autonómicos camuflados tras ideologías neoliberales y amparados por neofascistas lo están logrando: muchos de los profesores sienten que solo deben cumplir esa burocracia ciega para ser buenos profesores. En unos meses cumpliré 25 años como profesor y el resumen de cómo han cambiado las cosas en este tiempo es que ahora los papeles son más importantes que el alumnado. No. Un adolescente no se puede parametrizar, no se puede simplificar su formación en una hoja de cálculo. Esas simplificaciones solo sirven para que se puedan recortar las plantillas y aumentar los ratios. Pretenden que nos peguemos un tiro en el pie y de paso otro a nuestros alumnos. Corremos el riesgo de lastrar su futuro. Sucumbir a esta ola solo favorece a las élites que pretenden que el ascensor social se detenga.

Ane es una chica valiente y además es una chica muy madura. Superado por aquellos ojos llorosos, solo alcancé a mirarle fijamente para decirle que no estaba sola ante aquel muro que le habían puesto en frente, le enumeré los compañeros que íbamos a estar pendientes de ella y podíamos actuar para tratar de que ese muro fuera un poco menos alto. Me escuchó y su expresión cambió. Negó con la cabeza. No. No quería que nadie actuara. Me explicó que ya tenía un plan. Que iba a arreglárselas para superar el muro y me dio las gracias. Porque solo necesitaba eso. Saber que no estaba sola.

 

jueves, 19 de febrero de 2026

La pintora de piedras en los medios de comunicación

Esta semana La pintora de piedras ha sido protagonista en varios medios de comunicación:

Entrevista en la Raroteca del Hoy por hoy Castellón de la Cadena SER (19/2/26):



                                       Artículo y portada en Castellón al día El Mundo (16/2/26).


938 Quadern en blanc (TEVE4) 27/3/25









domingo, 8 de febrero de 2026

La pintora de piedras: la portada

 


He podido participar de forma activa en el diseño de la portada de La pintora de piedras, en realidad en todas las anteriores he tenido algún tipo de intervención, pero nunca he estado tan cerca del proceso creativo como en esta ocasión. Ha sido una experiencia gratificante y reveladora.
Puedo dejar constancia de la dedicación y talento que han derramado Adriana Torija (calipigia) y Francis Poyatos para llegar a esta portada. Ha sido emocionante ver como otros ponían tanto empeño en darle el mejor vestido posible a la novela. La cantidad de propuestas, las lluvias de ideas, la autocrítica... con las que han trabajado me ha abrumado.
Siempre he tenido un respeto reverencial por el libro como objeto y por extensión al trabajo de los diseñadores gráficos, ilustradores y fotógrafos que han colaborado en mis obras para darles forma (ver artículo).
La profesionalidad y el cuidado por los detalles que despliega Talentura siempre me sorprende y es fundamental para que Francis y Adriana hayan podido trabajar con total libertad. Una editorial que antepone por encima de todo la literatura, huyendo del beneficio fácil y demostrando una honestidad y un compromiso que agradezco y admiro.

En este vídeo y estas fotografías se puede ver una parte, solo una parte, del trabajo que han hecho Adriana y Francis para componer la portada:











viernes, 6 de febrero de 2026

No habrá paz para los mezquinos

 


El polideportivo de Ronda estaba preparado anoche con centenares de camastros de campaña para los evacuados de Grazalema. Han sobrado la mayoría de ellos. Las puertas de las casas se han abierto de par en par. Una vez más, la solidaridad se ha desbordado tanto o más que el agua. Aun así, algunos sí que han pasado allí la noche. Una de ellas, esta mañana, angustiada por la situación, ha decidido que lo mejor que podía hacer era comportarse como si fuese un día normal. Un viernes más. Le han prestado un lápiz de labios, rímel, un cepillo para el pelo... y se ha “arreglado”. Mientras lo hacía, mirándose al espejo, un llanto sosegado, pero sin consuelo, se ha apoderado de ella. Recordaba a otros que hace quince meses no tuvieron tanta suerte. Recordaba a los 229 muertos durante una dana que ni siquiera tenía nombre (poner nombre a los problemas, a los enemigos o a las borrascas ayuda a combatirlos). Sin poder contener el llanto, un sentimiento empezaba a apoderarse de ella. Todos y cada uno de aquellos muertos le habían salvado. Una sensación que ella, sola ante el espejo, tenía al mismo tiempo que muchos otros: La catástrofe vivida en Valencia ha hecho que, ante esta emergencia y ante las que le seguirán, las autoridades hagan lo que se espera de ellas. Proteger a los ciudadanos.

Es evidente que es una sensación lícita. Parece que, al menos por un tiempo, hemos desarrollado eso que han bautizado como “cultura de la emergencia”. Todos. También los responsables de actuar ante esas emergencias. Pero en ese sentimiento hay una parte injusta. Cabe la posibilidad de justificar, solo en esa catarsis colectiva que supuso la catástrofe del 29 de octubre de 2024, la impecable actuación ante la borrasca Leonardo. No. No es justo. Hace quince meses nadie tenía esa cultura de la emergencia. Cierto. Pero lo que sí teníamos los ciudadanos valencianos era a unos dirigentes que demostraron su mediocridad y su mezquindad antes, durante y después de la catástrofe. Por momentos ensañándose en esa demostración hasta provocar el vómito. No. Por mucha cultura de la emergencia que desarrollemos, no debería haber paz para los mediocres y los mezquinos que, por dejadez, omisión o incapacidad provocaron centenares de muertos.


martes, 27 de enero de 2026

El juego y la risa

 

Siempre hemos asumido que la colonización del planeta por parte del homo sapiens se debió a algunos hitos cargados de épica y trascendencia: el dominio del fuego, el desarrollo del lenguaje o el manejo de la tecnología. Es cierto, pero hay otros elementos que nos han ayudado a poner al resto de especies a nuestro servicio y a evolucionar como sociedad. El optimismo, la solidaridad, la imaginación, el arte... han cumplido su papel, pero sobre todo hay dos grandes olvidados, que nos han acompañado en este viaje y que tuvieron y siguen teniendo una importancia preeminente: el juego y la risa.

En su ensayo El juego y la risa (Prensa Universidad de Zaragoza, 2025), Alberto Lombo Montañés nos ayuda a descubrir los indicios de cómo estos dos elementos nos han acompañado desde la prehistoria, convirtiéndose en aliados indispensables. Un recorrido fascinante por hallazgos, estudios, hipótesis y conclusiones que el autor desgrana de un modo ameno y didáctico.

El juego nos ha servido siempre como elemento de aprendizaje, de fortalecimiento social y de entrenamiento en el uso de herramientas y con ello ha colaborado de un modo sustancial en la evolución tecnológica.

La risa, por su parte, es una reacción intrínseca, no aprendida. Al contrario que la sonrisa con connotaciones más sibilinas, la risa es de una sinceridad cristalina. Reír sirve, y mucho, para sobrevivir.

No están solos: La imaginación como puerta abierta a la libertad, el sexo como fuente de placer, la pintura como divertimento y la música como lenguaje básico de las emociones son los aliados más preciados del juego y la risa.

También nos muestra el libro las barreras que fueron apareciendo con las sociedades industriales. Sistemas de control como la vergüenza, las fiestas, la religión, el pesimismo, la estupidez… han sido y serán enemigos de la risa y el juego.

Las fiestas, por ejemplo, se han convertido en una herramienta eficaz para acotar y controlar la alegría y, por tanto, a las masas. El pesimismo ha surgido con fuerza en las épocas más oscuras de nuestra historia para sublimar la tristeza y el llanto y demonizar la risa y la diversión. La estupidez de las masas, una herramienta básica para adular a líderes vacuos y extender ideas fijas (una antigua receta que las redes sociales han abrazado con entusiasmo). La religión contrapuesta al juego, en un intento de controlar el azar de un modo serio y alejar así la forma natural de entenderlo como algo lúdico. La mayoría  es muy probable que sean solo fruto de la diversión. Aunque tradicionalmente, el arte rupestre y muchos de los vestigios arqueológicos encontrados, han sido estudiados con una visión que concede a la religión un papel más relevante del que las pruebas pueden constatar, es probable que en muchos casos sean solo fruto de la diversión.

Anhelamos la diversión y el tiempo dedicado al ocio, que nos permita ser siempre niños. Las sociedades modernas denostan esos comportamientos; ya desde niños programan las vidas cargándolas de horarios y responsabilidades. Pero no será fácil borrar de nuestra conciencia aquello para lo que mejor estamos programados: jugar y reír.


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