jueves, 5 de abril de 2012

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS: 2ª jornada



2ª jornada de la PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS.

En este enlace podréis descargar el cartel de la convocatoria por si lo queréis poner en vuestro blog junto al microrrelato.

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LOS DOS LADOS DE LA ALAMBRADA
- ¡No lo sigas!
- ¿Por qué?
- ¡Porque no! -el hombre habla sin mirar al niño, parece más interesado en el cerdo.
- ¡Sandor, vuelve! Ven aquí. ¿Dónde vas? No hay nada que oler ahí arriba. ¿Ves hijo?, ya vuelve.
El padre, sin soltar la rienda del mulo, se adelanta unos pasos para salir al encuentro del cerdo que, precavido, baja la pronunciada pendiente lentamente. Cuando el animal llega a la altura del hombre, éste rasca el hocico del animal que ronronea agradecido.
- ¿Qué hay al otro lado, padre? -el chico ha avanzado también hasta el pie del montículo.
- Nada que nos incumba. Nosotros estamos, pertenecemos a este lado, ¿lo entiendes? -ahora sí, ahora el padre se ha acuclillado frente al chico, antes de continuar- prométeme que nunca subirás a mirar.
El hombre fija la mirada en los ojos de su hijo, buscando la promesa en ellos más que en su boca. El niño duda. No soporta la mirada inquisitiva y desvía la suya, por encima del hombro de su padre, hacia la alambrada que recorre la cresta del talud. Por fin parece decidido a responder, pero pregunta.
- ¿Al otro lado también hay que escarbar?
El padre se incorpora, suelta la rienda del mulo y acaricia su robusto cuello, provocando que un escalofrío recorra la grupa del animal. Después abre uno de los bidones de plástico que éste lleva sujetos en el lomo a modo de alforjas, extrae un puñado de los minúsculos tubérculos y los deja caer al suelo. Movidos por el hambre, los dos animales se afanan en encontrarlos entre los guijarros. Entonces el hombre coge a su hijo del hombro, dejando en la camisa del muchacho una sombra con las babas del gorrino, y empuja al chico por la pendiente.
Al llegar arriba el chico se queda paralizado. El padre prefiere no mirar y se da la vuelta. Mientras las lágrimas comienzan a brotar de los ojos del niño, el hombre le responde.
- No hijo, al otro lado no hay que escarbar.

Miguel Torija                                                                                                                                             

LOS MONSTRUOS DE LA TELE
Esta noche mi padre estaba viendo las noticias en la tele sentado en su sillón favorito. De repente empezó a decir muchas palabrotas. Asustado, pausé el juego de la consola, salí de mi habitación y me fui al pasillo para escucharle mejor. Mi madre le dijo que se calmara pero él siguió insultando a las persona que salían en la tele, sobretodo a una señora alemana que, por lo visto, quiere ser la dueña de Europa. Luego ofendió también a un señor francés, uno que tiene un nombre un poco raro y al final se enfadó muchísimo con una mujer que ha subido algo que no entendí muy bien, creo haber comprendido que es la prima de un hombre llamado Riesgo y que es muy peligrosa. Volví a mi habitación, cabrearse con la gente que sale en la tele me parece absurdo, mejor hacerlo con los monstruos de mis video juegos.

Gabriele Cellai

       
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SIN SOLUCIÓN DE CONTINUIDAD
Hacía ya muchas noches que se olvidaban de darme la leche antes de irme a la cama, algunos días incluso no me preparaban el almuerzo para llevarlo al colegio. Una tarde, mientras hacía los deberes llamaron a la puerta, fue como el sonido de un trueno. Comenzaron a entrar personas que no conocía: primero una mujer que señalaba su carpeta de las de pinza metálica, decía resolución judicial, la palabra se parecía a solución. Nos dijeron que cogiéramos cuatro cosas: cuatro. Un señor hizo saltar con un destornillador y a martillazos la cerradura. Mi madre lloraba, mi hermana pequeña también mientras con el tacatá se chocaba contra todos los muebles porque los habían movido de su sitio. Nos empujaban hacia el rellano pero yo me agarré muy fuerte de la pierna de un señor policía y le dije que no podíamos irnos de nuestra casa. Lo último que vi en la TV de la salita antes de que la apagaran fue un anuncio de una marca que se llamaba Lobe o algo así. Todo el rato decían guay, pumba y maravilloso mientras movían unos bolsos. Mi madre dijo que con uno de esos podríamos quedarnos en nuestra casa por lo menos medio año más. No entendí para que quería el bolso. En el anuncio todos tenían la boca muy grande. Yo creo que se les había hecho así de tanto reír.

Rosario Raro

Oho chugui iñe'ë"
(Relato poetizado en 200 palabras)
Ellos enseñaron el miedo; vinieron a marchitar las flores.
Para que su flor viviese, dañaron y sorbieron la de los otros.
Eso vinieron a hacer aquí los extranjeros.
Chilam Balam de Chumayel

Después de que todos los indios (…) fueron puestos en la servidumbre e calamidad (…) viéndose morir y perecer sin remedio, todos comenzaron a huir a los montes; otros, a ahorcarse de desesperados, y ahorcábanse maridos e mujeres, e consigo ahorcaban los hijos; y por las crueldades de un español muy tirano (que yo conocí) se ahorcaron más de doscientos indios. Pereció desta manera infinita gente.
Fray Bartolomé de las Casas

el culpable de estas situaciones de acoso la tiene el "sistema neoliberal capitalista" y su exigencia de beneficio que hace que en muchas empresas "sobren personas, pero que resulta muy caro despedirlas, por lo que se decide aislarlas hasta que se marchan por iniciativa propia. Las consecuencias de este tipo de acoso moral, cometidas sobre personas competentes, cumplidoras y honradas, suele causar miedo en el entorno laboral, sufrimiento, bajas laborales o depresiones y según asegura la autora puede llegar a matarlas
Cruz Blanco

Empezó la travesía, a su paso encontraba los árboles y las lianas que crecen en ellos. Y quiso ser el viento.
Traía el rostro aun manchado por el carbón de la fábrica y esa tristeza que le recorría las venas desde hacía tiempo. Caminó hacia el monte sudándole lágrimas por los poros, iba a buscar el lugar donde el agua y la planta medicinal no tienen dueño.
Llegó a lo mero alto del monte, hizo cantar la congoera y su sonaja se mezcló con el vuelo de las aves. Miró hacia el cielo y apretó sobre el corazón los huesos de sus ancestros.
Volvió la vista hacia la tierra del estanciero, los bosques que, presumen, hoy tienen dueño… y otra vez la flauta, y la sonaja, y quiso lanzar una lluvia de flechas y piedras para liberar de aquella miseria y esclavitud a su gente.
La tristeza le recorrió el alma, el cerebro; tomó la soga que llevaba en el morral, la lanzó sobre la rama y ató su cuello. “Nos despojaron de la tierra”, gritó… se suicidó otro guerrero.
Oho chugui iñe’ë”, “se le fue la palabra”, dijo el padre del guaraní mientras bajaba su cuerpo.

Mariela Loza Nieto

V DE VALENCIA
No tendría más de quince años el que descubrió la vacuna. En realidad, no se le podía considerar un espécimen desarrollado de estudiante alborotador, aún era una cría, una larva. Solo que leía mucho y pensaba por sí mismo; poseía un don llamado sentido crítico. Llegó a la conclusión de que si les inyectaba letras adquirirían cultura, serían justos. Así lo hizo. Le bastó una sola noche para colarse en todas las comisarías de policía de Valencia y provincias circuncercanas e inocular frases en las venas de los agentes mientras dormían. Bien es cierto que muchos necesitaron casi un libro entero, pero aun así, al amanecer estaba camino del instituto donde se dirigía a recibir su dosis diaria de calefacción recortada.
Días después, los exaltados gamberros se atrevieron a manifestarse porque tenían frío (una excusa para no ir a clase, seguro). Y acudió la policía (mucha, mucha, policía) para neutralizar al Enemigo. Pero los estudiantes no sospechaban el enorme esfuerzo que se verían obligados a realizar para poder ser castigados como correspondía en justicia a tamaña insurrección. Los agentes, vacunados contra la ignorancia, se dedicaron a sacar sus libros del bolsillo y a leer e instruirse, por lo que los estudiantes debieron forcejear contra ellos para conseguir porras y botas y acercárselas a sus costillas y cejas y poder así autolesionarse. Quedó patente en mil imágenes como los incontrolados se dedicaron a provocar, insultar, golpear y lastimarse entre ellos mientras la policía (mucha, mucha, policía), impasible, leía a Tolstoi o recitaba a Lorca.
Ahora toca limpiar calles y verter flores, las Fallas están ahí (qué bonica es Valencia), pero algún día el frío volverá y la Policía (mucha, mucha, policía) terminara de leer sus libros. Y entonces…

Fran Rubio                                                                                                                                                
MANUEL@
Manuel se viste de mujer para parecerse a su mundo interno, desde niño tuvo la capacidad de reconocer en el cuerpo la sensualidad femenina. Complacida, su madre, logró proyectar frustraciones, mientras el padre de intransigencias morales demanda en la actitud masculina una sola dirección.
El don de Manuel, entrelazando identidades sexuales es discriminado por todo el entorno con mirada desdeñosa y burlona. Apeló a la coherencia y se trazó un camino solitario
Menudo, vivas y divertido, Manuela, resplandece en los espejos de los bares urbanos todas las noches, el despliegue de telas, pelucas, plumas y lentejuelas, exteriorizan ingenio y fantasía de hembra atrevida, que los “chongos” llegados de los pueblos admiran desde la lujuria, hasta la suave seducción en las eventuales imitaciones de Marilyn Monroe.
Artista del camuflaje, trabaja toda la semana en la maquina de coser, las revistas de moda, dispersas por la casa, son un disparador creativo, en busca de conseguir el mejor vestido, su proyecto mas anhelado.
La pesquisa sucedió entre bambalinas, cuando dos policías se la llevaron presa por supuesta conducta inmoral. Incomunicada en una celda común compartida por delincuentes traficantes de droga, rateros, y violadores, sintió la humillación, y el desprecio en complicidad con la autoridad. Al amanecer, cansados del festín de golpes, liberaron a Manuela, mediante el expreso mandato, que se limitara a deambular en zonas para gente de su condición, establecidas por ley.
Atravesó la ciudad vacía, con andar pausado, el sol crecía entre los edificios, la luz evidenciaba los rezagos de una mala noche en el maquillaje desdibujado sobre su rostro, y el tenue brillo de una lágrima tímida

Nicky Bevilacqua

MANIFESTACIÓN ESPECTRAL
Cada noche un espantajo deambula por el dormitorio desregulando nuestro sueño, ninguneando nuestro déficit de vida, escrutando los enseres mercadeables. Antes de marcharse, abre la ventana de par en par, nos desarropa por completo, y susurra con cinismo: “Buenas noches. Soy la mano invisible de Adam Smith”.

Agustín Navarro

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LUZ Y SOMBRA
-Dígame maestro, ¿como es el infierno?
-Es oscuridad, silencio, y soledad
-Pero maestro usted vive así, como puede vivir usted en el infierno si es una persona buena, ¡que injusticia! ¿O ha hecho algo muy malo para estar ahí?
-Jajaja, no, no he hecho nada malo en lo absoluto, mira el sol y veras como puede estar así también, solo un ser con mucha luz puede alumbrar el infierno; Dios nos elige para afrontar muchos retos y mientras más luz tengas quizá más tendrás que alumbrar, nunca lo olvides.

Diego Rafael Enrique Arismendi


SANCTA VERITAS   
El alguacil revisa los restos calcinados del condenado. Todavía resuena en su cabeza el alegato final del procurador fiscal: «Porque es esta mujer, guiada por el Diablo, quién ha traído la peste hasta nuestra comunidad». Acto seguido, la muchedumbre expectante profirió gritos de júbilo cuando la primera llama se hizo visible.
Tras esquivar a unos niños harapientos que se pelean por un mendrugo de pan sucio, el alguacil entra en la diócesis. Ya en el salón de audiencias, mientras certifica la defunción ante el tribunal inquisidor, percibe el aroma a fragancias exóticas, las copas de oro rebosantes de vino y los visillos de terciopelo italiano. Entonces recuerda a todos los herejes ejecutados como causantes de las desgracias que diezman a la población y le asaltan las dudas. El obispo, divino gestor, observa con detenimiento su mirada recelosa y empieza a vislumbrar horrorizado la creciente sombra de unos cuernos en su figura.

Juan Naranjo


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UN ABRIGO EN LA NOCHE
Cuando llega la oscuridad el centro de la ciudad se prepara para dormir. Las sombras recorren los soportales y las luces tímidas de las farolas iluminan las calles mojadas. Pasos presurosos que repiquetean, el haz deslumbrante de los faros de un coche, rostros anodinos debajo de un paraguas, el ulular lejano de una ambulancia, los apagados escaparates de las tiendas y un par de botas negras que se detienen delante del pequeño soportal del cajero automático del banco.
- ¡Levántese ahora mismo! No puede quedarse a dormir aquí - la voz de un policía.
- Dos manzanas más abajo tiene un albergue. Está al lado de la iglesia del Sagrado Corazón. - la voz de otro policía.
El hombre se levanta, recoge uno por uno los cartones y las mantas, los dobla con cuidado y los va metiendo en un carro de la compra de desvaídos cuadros azules y negros. Viste un sucio abrigo gris de anchas hombreras que le llega más abajo de las rodillas y asomando de éste, las perneras de unos pantalones vaqueros con los bajos rotos y manchados de barro. En los pies, unos playeros cuarteados y amarillentos. Amarrada al cuello una bufanda de lana marrón. El pelo, que le nace hacia la mitad de la cabeza, es gris y encrespado y llega a mezclarse con su barba larga y canosa. La coronilla es calva y colorada como el resto de su rostro.
- ¡Venga! ¡Rápido! Que no podemos pasarnos aquí toda la noche - apurándolo uno de los policías.
El hombre que hasta ese momento no los había mirado, levanta la vista y fija en ellos sus ojos de pupilas enrojecidas y nebulosas.
- Ya va, ya…-la voz rota del hombre que se mezcla con el chapoteo de las ruedas de un coche sobre los charcos del asfalto.
El hombre coge el carrito y da unos pasos. Debajo del soportal un cartón vacío de vino tinto.
- ¡Espere! ¡Llévese también la basura!- le grita uno de los policías.
Recoge el cartón y lo mete en uno de los bolsillos del abrigo. Luego abandona la acera de los soportales y cruza la calle. Está lloviendo y para protegerse de la lluvia encoge los hombros, levanta el cuello del abrigo y agacha la cabeza. Uno de los policías vuelve la cabeza para mirar donde está el mendigo. Al final de la calle un abrigo de hombreras muy anchas con el cuello levantando se pierde en la noche.

Mercedes Suárez Aguirre



HABICHUELAS
Tramos de escalones, eso es lo que tenía ante mí cada mañana. Eran como la zona fantasma de los edificios porque nadie transitaba por ellos pero aún así debían estar relucientes, con aroma a pino, a limón o a ambos combinados. Incluso una vez al año los pulían. Cada semana limpiaba veinticuatro edificios. No me quejo. El más alto de catorce plantas, el más bajo de cinco. Algunos con portero, otros con intercomunicador. Todos con un cuartito invisible para guardar los productos de limpieza.
De arriba a abajo. Quienes nunca han fregado escaleras lo hacen al revés, enseguida se nota. En algunos me pagaban con un sobre, otros me ingresaban en el banco las horas, decían, y en tres me debían varios meses. Es un trabajo que nunca falla porque las escaleras siempre están ahí. Llevo fregando cuarenta años. Desde que a los quince cerraron la fábrica.
Hay muchas mujeres como yo. En el autobús nos reconocemos: con un bolsito pequeño en el que llevamos la bata y unas zapatillas junto a un paquete de toallitas.
Los escalones que friego los coloco unos encima de otros, son una escalera hasta el cielo, como el cuento de las habichuelas en las que Periquín encuentra muchos tesoros en el palacio de un ogro. Cuando llegue hasta allí primero le limpiaré la casa, seguro. Sé que voy ascendiendo que ya llevo ahorrados unos cientos de miles de escalones rectangulares, no me pagan a euro cada uno, qué más quisiera yo, pero en tantos años he conseguido ahorrar varios miles: eso sí, no gastando poco, gastando nada.
Cuando termine hoy, antes de volver a casa tengo que pasarme por el banco, mi vecina, que no puede salir de casa, me ha dicho que ha escuchado en las noticias algo sobre unas acciones preferidas o particulares preferentes o preferencias accionariales que es donde hemos cambiado ella y yo todos nuestros ahorros por si nos dan algo más.
Jubilación, divino tesoro, no me atrevo ni a soñarla por si se esfuma.

Rosario Raro

Cañaveral
(Relato poetizado en 200 palabras)
Pensareis tal vez, señores, que la producción de café y azúcar es el destino natural de las indias occidentales. Hace dos siglos, la naturaleza, que apenas tiene que ver con el comercio, no había plantado ni el árbol del café ni la caña de azúcar
Carlos Marx

En 1520 termina en la isla Hispañola el ciclo del oro, y comenzó el “ciclo del azúcar”.
Con la producción tropical del azúcar, el cacao o el tabaco, comienza la explotación de la mano de obra africana, de esclavos traídos para vivir y morir en los ingenios, en el trabajo que se objetivará en el valor originario del capital.
Enrique Dussel

El sol despertó temprano
y encontró al negro descalzo
desnudo el cuerpo llagado
sobre el campo
Nicolás Guillen

Una vez que se hace perder el respeto a la dignidad del trabajador, todo es más fácil. La trivialización de un maltrato focalizado en ese trabajador va a ir animando a otros trabajadores a sumarse al linchamiento hábilmente organizado e incentivado por el instigador. El comportamiento se dirige a perjudicar, castigar, minar psicológicamente y aterrorizar al trabajador usando contra él un tipo de manipulación agresiva que pretende su exclusión. Este proceso de estigmatización termina consiguiendo su propósito de presentar a la víctima ante la opinión pública como torpe, incapaz, malintencionada, o desequilibrada psicológicamente. Con ello se le hace aparecer como merecedora del castigo que recibe.
Se suele acusar falsamente a las víctimas de mobbing, por parte de los hostigadores, de todo tipo de graves incumplimientos, maldades, defectos, vicios, inmoralidades, faltas de ética y problemas de personalidad, para hacerlas merecedoras del hostigamiento.
Marina Parés Soliva

Sus pies descalzos sangraban, sentía la vida escaparse en las huellas que dejaba sobre rocas estériles, fruto del cañaveral... a lo lejos se veía la plaza del pueblo con el gentío arremolinándose.
Iba exhausto, le costaba trabajo respirar, trastabillaba, cayó al suelo. Los hombres que se habían encargado de cazarlo jalaron la soga que le asfixiaba el cuello e impedía mover las muñecas, arrastraron su cuerpo, ni una palabra salió de su boca, el negrero le había cortado la lengua para satisfacer al amo: deseaba ser servido en silencio.
Su carne se enrojecía, y lo arrastraban un metro… los grilletes. Su carne se enrojecía, y lo arrastraban, dos metros… las cadenas, el cepo. Su cuerpo se erosionaba y lo arrastraban, tres metros… cuatro, cinco… y la marca con hierros en carne viva no se borraba, erosionada su carne… como la franja del litoral.
Un nuevo jalón a la soga y cruzaron el suelo lavado: sin humus, sin sales minerales. Y la caña de azúcar se levantaba donde algún día hubo floresta.
La plaza estaba repleta, hombres y mujeres murmuraban, sonreían por la victoriosa cacería. El psiquiatra observaba:
Dra-pe-to-ma-nía1, diagnosticó, y de inmediato dictaminó la cura: sáquenle el diablo a latigazos…

1.- El término fue inventado por el psiquiatra Samuel A. Cartwright, quien pertenecía a la Louisiana Medical Association y definió la drapetomanía (del griego drapetes “esclavo fugitivo” y manía “locura”) como una enfermedad que supuestamente padecerían los esclavos negros, los síntomas de esa “enfermedad” consistía en ansias de libertad o cualquier expresión de sentimientos en contra de su situación de esclavitud. El prestigioso Dr. Cartwright argumentó a favor de su “diagnóstico” sobre tal “trastorno mental” en el artículo "Informe sobre las enfermedades y las peculiaridades de la raza negra" publicado en el “New Orleans Medical Surgical Journal” en mayo de 1851

Mariela Loza Nieto

EL COTILLEO
Trabajo a gusto aquí pero siempre con el temor de que se enteren. Cada vez que escucho una conversación a media voz o bisbiseando pienso que están hablando de mí, que ya lo saben. Por lo demás, todo bien, mis compañeras son muy agradables, cada una de un país, así aprendo lenguas. A ambos lados de la cinta transportadora nos intercambiamos palabras, ellas me preguntan cómo se dicen algunas cosas en castellano y después me lo dicen en rumano, en árabe y las ecuatorianas se ríen porque allí siempre significa otra cosa y además sexual.
Los jefes nos observan desde la planta de arriba. Sus despachos son como balcones que cuelgan a los lados de la nave. Alguno a veces me mira fijamente y yo me estremezco porque creo que ya lo sabe. Después lo llaman por el móvil y vuelve a entrar en su garita. La planta baja es inmensa, durante todo el día llegan los camiones, solo cambia el color de sus cajas: azul, amarillo o verde, como los semáforos.
Cada mes, cuando cobro me compro una camiseta después de ducharme durante más tiempo del habitual.
No contesto preguntas sobre mí. Me inventé entero un currículum muy breve para que me cogieran. Además no me guardé copia porque lo hice en un cíber y allí se quedó en el escritorio del ordenador por si alguien decide suplantarme. Entonces, como ni sé lo que puse, pues no digo nada para no contradecirme. No sea que estas aprendan español y se lo cuenten a los jefes. En una situación de tanta depredación como esta, nunca se sabe.
Lo que más me gusta de este trabajo, porque lo más sorprendente es que me gusta, es cuando entre los objetos que clasificamos se cuela algo que no tendría que estar ahí. Tenemos un pacto, lo coge la que le pasa más cerca.
Este mes cuando cobre me compraré una colonia. Eso sí, de 20€ no de 200€, que eso sí que sería un disparate.
Además me gusta uno de los chóferes. Calculo el tiempo de su ronda para saber cuándo llega, pero claro, me he prohibido ir más allá, tener ningún tipo de relación, ni de amistad siquiera porque tendría que mentirle y ya empezaríamos mal.
Dicen que a un escritor se le conoce por su papelera, a una sociedad por la basura. Aquí hay de todo, aunque hay que decir que las últimas semanas ya nos llega muy esquilmada. Traen toda menos la orgánica, que dicen, cada día es menos, sobre todo la de los supermercados, por la cantidad de personas que esperan a que cierren para rescatar productos que solo tienen dañado el envase -lo que nosotras clasificamos después- o demasiado inminente su fecha de caducidad. Yo no sé cuánto durará esto, pero seguro que hasta que sepan lo que soy en realidad y me pongan de patitas en la calle, sin explicaciones, ni finiquito ni paro. Aducirán que les engañé y ya está. Los jefes se pondrán como fieras cuando sepan lo de mi MBA, Master in Business Administration. Por si eso fuera poco además de Ciencias Políticas y Sociología, dos años después Económicas. Pero, mira, si no me descubren igual salgo de aquí más políglota aún de lo que entré. 

Rosario Raro


Olor a guerra
(Relato poetizado en 200 palabras)
Trató de curar la carne del cedro amargo con su caricia tierna. Miró a su alrededor, todos los árboles tenían las marcas del plomo que taladró sus cuerpos.
Caminó entre ellos con el corazón empantanado de impotencia.
La joven se detuvo un instante, una flor de inírida yacía sobre las ramas que estaban pisoteadas sobre el suelo.
Levantó la flor, parecía sangrar donde el balazo le quebró el tallo.
Con paso apresurado, caminó hacia la canoa, donde ya se encontraban más mujeres y hombres Nukak. No se podía más vivir su selva ancestral. Había que huir de aquellos estruendos sangrientos.
Mientras navegaban, se escucharon nuevos ametrallamientos y explosiones.
Cerró los ojos imaginando al yaguar muerto. Deseo que su espíritu y el de su gente llegaran al hea, donde nadie muere y jamás se enferma.
Las lágrimas les abrillantaron las pupilas… cantaron y lloraron su tristeza. El río que atestiguó su nómada andar, cazando y recolectando frutos, ahora veía seguir el rumbo hacia la extinción al hombre y mujer Nukak.
Acercó la inírida a su corazón. Parecía seguir sangrando… ahora, al igual que la selva, había perdido su aroma y se le había impregnado el olor a guerra.

Mariela Loza Nieto

DE INCÓGNITO
Me veo y no me lo creo. El día de mi graduación allí tan elegante con mi traje, después de mi discurso, mis calificaciones ampliadas con todos los honores porque hay que reconocer que retóricos somos un rato. Además estas celebraciones demuestran que somos un espejo maltrecho de los EEUU o de los USA in english. En una viñeta vi una vez que aparecían los países de América del Sur como los USADOS.
Hablamos tanto porque necesitamos explicarlo todo con mucho detalle, que no se pierda ningún matiz. Había una especie de promesa social respecto a mi futuro. Iba a ser el amo del mundo, me animaban a postular para presidente: con esa planta, lo bien que hablas y lo que sabes. Y no solo me lo decía mi mamá o las vecinas. Estuve en la universidad unos años como profesor de apoyo, me gustaba mucho el contacto con los alumnos, sobre todo con las alumnas. Después gané las oposiciones y me contrataron en el ministerio. Vivía muy muy bien: parrillada los domingos, compras los sábados en tiendas de lujo, viajes internacionales... hasta que llegó la malversación de los caudales públicos que fue lo que nuestros políticos nos hicieron a todos y rumbo a la vieja España a devolverles la visita que tantos antepasados nuestros y suyos nos hicieron.
Y aquí estoy, en este autobús de la EMT en dirección al centro con mi bolsa Gucci en bandolera de donde en diez minutos sacaré mi disfraz de Dora la Exploradora y comenzaré a trabajar. Un euro por foto. No está mal. Los niños me preguntan por el mono Botas y sobre todo por el mapa, qué dónde lo tengo, que cómo me voy a orientar sin él, que me perderé. No hablo para que mi voz no los desengañe.
Rosario Raro

Sangre en la hojarasca
(Relato poetizado en 200 palabras)
La noche envolvía aquel bosque húmedo, espeso. El ruido de la motosierra había espantado a las guacamayas y apagaba la caricia melodiosa de la corriente de agua.
Mariano apresuró los esfuerzos, debía terminar antes de que el amanecer lo delatara talando en la zona prohibida.
La carne del cedro agonizaba acuchillada. El tronco crujió, lanzando un alarido de sufrimiento.
Se detuvo la motosierra, Mariano sintió un dolor fuerte en la espalda, luego sangró su vientre, una herida más en el hombro... La oscuridad le impedía ver de dónde provenían las lanzas: eran los habitantes ancestrales de la selva amazónica.
Mariano hizo varios disparos al azar, mientras, el árbol cayó sobre la tierra.
Una lágrima del joven taromenane sudó por la mejilla al escuchar el estruendo del cedro muerto, y se mezcló con la sangre que le escurría por la pierna herida; su cerbatana apuntó al cuello del saqueador, atinó.
Los balazos alertaron a otros taladores, tomaron sus armas y salieron del campamento ilegal con rumbo a donde se escucharon los disparos. Al llegar sólo encontraron el cuerpo de Mariano y un rastro de sangre indígena que se perdía entre la hojarasca del corazón de la selva.

Mariela Loza Nieto


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LA MISERIA DE LA TRAICIÓN
Me sentía extraño, me revolvía en la cama, soñaba. Me invadió una pesadilla, como un designio, como el mensaje de Dios que llegaba a los profetas.
Vivía yo en un país, pequeño, solidario, culto, libre. De pronto, no sé cuándo, no sé cómo, entre el sudor en mis sábanas y mi desesperación por despertar, vi cómo una horda prepotente y uniformada invadió el Parlamento. Vi el digno discurso de pocos valientes condenando el atropello en la última sesión del recinto. Vi el forzado exilio de centenares, de miles. Vi el asesinato de varios de ellos. Vi la tortura, la cobarde desaparición forzosa, el robo, el saqueo, la humillación, la persecución, el aplastamiento de la cultura y el pensar libre. Mi boca trataba de gritar, pero no se abría, balbuceaba en la parálisis del sueño. Algo atenazaba mi garganta, mis brazos, mis piernas. Estaba obligado a Ver.
En pocos minutos transcurre un sueño, que sin embargo parecen horas, años. Años que pasaron con la esperanza de salir de aquella desgracia. Once años volaron en mi percepción, y vi cómo mi país, esperanzado ahora, contemplaba negociaciones inevitables y manejadas desde poderes muy superiores y foráneos. Vi cómo la esperanza en una joven izquierda comenzaba a quebrarse, cuando se gestaba un pacto que aglomeraba en la misma mesa a los asesinos, a los obsecuentes y oportunistas, y a aquella fuerza nueva que prometió lo que ahora estaba vendiendo. Vi como grabado en piedra un nombre: Julio María Sanguinetti. Vi pero no escuché lo que se entregó.
Seguía inquieto y febril en mi cama, mientras pasaban ante mí las imágenes, como si estuviera muerto y mi alma lo observara todo.
Vi la ingenuidad en mi país, creyendo ser libre. Vi al mencionado regir con altanería y soberbia su gobierno. Vi a la joven fuerza de izquierda, en minoría siempre, oponerse sistemáticamente a todo proyecto o ley que violaba los más elementales principios: parir una ley de impunidad a todo asesino y torturador, el crecimiento de la deuda externa, el acomodo y clientelismo político, las magras jubilaciones, el ilegal impuesto a sueldos, el acomodo nepotista, la mentira, el presupuesto desmesurado para los militares, el presupuesto lastimoso para la cultura, la estigmatización y manipuleo de los sindicatos, la entrega al Imperio. Vi la lucha de la izquierda con su discurso popular, por ganar un gobierno para los desplazados y relegados. Vi su humillación ante la soberbia que siempre gana. Vi también mi ingenua esperanza.
Sentía mi humedad en las sábanas que se pegaban a mi cuerpo.
Vi otro nombre esculpido en roca: Tabaré Vázquez. Vi su ascenso al poder en nombre de la fuerza de izquierda. Vi hechas trizas sus promesas ahora que ostentaba el poder, robado éste al pueblo ingenuo y cansado de décadas de infamias. Vi la altanería de aquella fuerza, travestida y entregada, y cómo en una patética transmutación, llevó a cabo todo proyecto infame al que antaño se opusiera. Vi entonces la inacción respecto a la impunidad, la protección a sanguinarios uniformados en aras de una supuesta pacificación y no tener ojos en la nuca (sic). Vi la invasión de poderes extranjeros que llegaron a mi país a establecerse con industrias contaminantes y depredadoras. Vi la obsecuencia del Sr. Vázquez agasajando a uno de tantos genocidas del Imperio, mientras reprimía a quienes se oponían. Vi a miles de madres y abuelas reclamando justicia para sus muertos, torturados y desaparecidos ante la indiferencia gobernante. Vi cómo aquélla izquierda dejó de existir, para convertirse en la más ferviente máquina de fabricar indignidad y traición. Vi los suelos preciosos de mi país invadidos por eucaliptus, alimento para papeleras foráneas, y miles de litros de agua pura absorbidos diariamente para su alimento, mientras los campesinos se quedaban sin ella. Vi cómo el slogan del Sr. Vázquez más para los que menos tienen, y menos para los que más tienen (sic), se degradaba en una simple utopía.
Un designio superior no me dejaba volver a la vigilia. Era como si una curiosidad dolorosa me impeliera a continuar viendo.
Vi cómo, a fuerza de rebajar hasta el más indigno fango la poca educación y cultura que quedaba en mi país, otro nombre de piedra gobernaba: José Mujica. Esperanza de cambio para algunos, desesperanza para mí y pocos de los que a fuerza de tozudez y la más elemental función humana, que es pensar, ya no creíamos en esa izquierda. Vi entonces la baja y ruin condición del Sr. Mujica, toda vez que, sin el menor pudor, profería insultos a todo el pueblo, y que desprovisto de la más elemental piedad criticaba a las viejas que siguen revolviendo para encontrar huesitos de sus hijos o nietos (sic). Huesitos enterrados quién sabe dónde, restos de asesinados cubiertos con cal viva para no ser reconocidos. Vi pues, cómo se mantenía a rajatabla la impunidad legalizada infamemente por el Sr. Sanguinetti. Vi cómo se encarceló previa construcción de un edificio especial para ellos, a cuatro o cinco, ancianos ya, que torturaron, robaron, asesinaron, desaparecieron a miles de dignos luchadores. Cárcel que no es tal, más bien un hotel con internet y televisión, en contraste con los campos de concentración donde van a parar miles de hacinados delincuentes fruto de la degradación social gestada por los poderes de turno, sin color ni patria. Drogadictos muchos, toda vez que no se combate al proveedor sino a sus víctimas. Vi en qué forma las fuerzas policiales toleran y hasta comercian con el tráfico de productos que destruyen cerebros. Vi continuar, como en épocas ancestrales, el acomodo político, la auto adjudicación de sueldos monstruosos de quienes votaban ínfimos salarios y jubilaciones. Vi su prepotencia e inhumanidad ante el clamor de la creciente miseria. Vi continuar la obra de depredación del suelo y el medio ambiente personificado en empresas siempre extranjeras, que perforaban cráteres de quinientos metros de diámetro para robarse el hierro de mi país. Vi cómo los más ricos se pavoneaban en reuniones y negocios con el Poder de izquierda. Vi a los sindicalistas burocratizados adulando al gobierno, unos con otros amalgamados en un amasijo de traición e indignidad.
Algo extraño me sucedía: no quería ya salir de aquel horrible sueño, pues empezaba a comprender.
Comprendí cómo fue posible todo aquello. Comprendí que el Poder se sustentaba en la ignorancia, en la incultura, en la más baja atrofia mental a que se había deliberadamente llevado a la mayor parte del pueblo, el que solamente así pudo llevar al gobierno al Sr. Mujica. Comprendí por qué en las calles se vivía permanente inseguridad e indefensión ante la masa cada vez mayor de malvivientes, mal educados y egoístas. Comprendí por qué desapareció todo aquello que antaño fuera ejemplo de cultura y educación. Comprendí por qué al acceder a un bus me agredían ensordecedoras músicas o vulgares programas de radio, gozados por prepotentes choferes. Comprendí por qué el pueblo perdió la capacidad de protesta ante lo injusto. Comprendí cómo todo era un gran plan para aplastar toda oposición mediante la alienación del fútbol, la murga y los tamboriles. Comprendí que el plan fue gestado en aquel pacto, aquel del Sr. Sanguinetti con los criminales que aun se protegían. Comprendí que cuarenta años de luchas y esperanzas con muertos y torturados incluidos, habían sido traicionados tan ruinmente. Comprendí por qué proliferaron enormemente aquellos que ostentaban lujosos autos, a la vez que crecían desmesuradamente los asentamientos miserables, la gente pidiendo monedas en las calles y buses de mi país.
Como si una revelación hubiera terminado, cuando vi y comprendí, pude al fin despertar de aquella pesadilla.
Ya en vigilia, vi y comprendí que todo aquello era real y presente, en mi país, en Uruguay.

Gonzalo Rodríguez
Montevideo
Uruguay

Más relatos indignados de Gonzalo Rodríguez: Aquí


Última jornada: 3 de mayo.

Nos vemos en la alambrada.

viernes, 30 de marzo de 2012

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS: 2ª jornada



El próximo jueves 5 de abril: 2ª jornada de la PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS.

El próximo jueves 5 de abril publica un MICRORRELATO INDIGNADO que denuncie el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo.
Puedes publicarlo en tu web, en tu blog o en las redes sociales y si no tienes donde hacerlo, envíanoslo a microrrelatosindignados@gmail.com y nosotros te lo publicaremos en La colina naranja y en Explorando Lilliput.
Si piensas participar deja el nombre y la dirección de tu página en un comentario, en microrrelatosindignados@gmail.com o en Facebook.

En este enlace podréis descargar el cartel de la convocatoria por si lo queréis poner en vuestro blog junto al microrrelato.

Ya somos más de 40 participantes.

martes, 27 de marzo de 2012

29M: HUELGA GENERAL/VAGA GENERAL


La huelga general del jueves es muy importante. Puede suponer la última oportunidad de salvar los muebles. Los últimos muebles que nos quedan y que el gobierno y los organismos que lo monitorizan, tutelan, dirigen, controlan, ... están deseando embargarnos. Si fracasa, o si son capaces de transmitir la sensación de que fracasa, en el consejo de ministros del viernes, la palabra RECORTES puede alcanzar una nueva dimensión.

Por eso te animo a que secundes la huelga y en caso contrario, al menos, que favorezcas su éxito.

Para ello no consumas, compra con antelación los alimentos u otros productos que pienses que vas a necesitar, no realices trámites, no utilices medios de transporte públicos, no vayas a repostar, no acudas a centros comerciales, no vayas al cine ni al teatro, ni a ver una exposición, no te conectes a internet, no enciendas el televisor y cambia la fecha de las visitas médicas que tengas previstas para ese día.

La colina naranja en solidaridad con la HUELGA GENERAL permanecerá cerrada al público durante la jornada de huelga.

...

La vaga general del dijous es molt important. Pot suposar l'última oportunitat de salvar els mobles. Els últims mobles que ens queden i que el govern i els organismes que el monitoritzen, tutelen, dirigeixen, controlen,... estan desitjant llevar-nos. Si fracassa, o si son capaços de transmetre la sensació de que ha fracassat, al consell de ministres de divendres, la paraula RETALLADES pot alcançar una nova dimensió.

Per això t'anime a que faces vaga i en cas contrari, almenys, afavoreix el seu èxit.

Per a açò no consumeixes, compra amb antelació els aliments i altres productes que pugues necessitar, no realitzes tràmits, no utilitzes els mitjans de transport públic, no fiques gasolina, no vages a centres comercials, no vages al cinema, al teatre, ni a cap exposició, no te connectes a Internet, no encengues la televisió i canvia la data de les visites a centres sanitaris que tingues previstes per a eixe dia.
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La colina naranja en solidaritat amb la VAGA GENERAL romandrà tancada al públic durant la jornada de vaga.


miércoles, 7 de marzo de 2012

MONE MONKEY: Número 12

Este es el número 12 de la revista Mone Monkey que ofrece una visión del viejo continente desde Castellón.

En la página 8 aparece un relato que escribí hace tiempo, pero que por desgracia no pierde vigencia: de momento. Igual pronto tengo que cambiar el orden por Mediterráneo, Rojo, Índico. Todo se andará o se navegará, vamos.
 

jueves, 1 de marzo de 2012

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS: 1ª JORNADA


1ª jornada de la PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS.

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CUENTOS PARA ADULTOS DESEMPLEADOS
Era un tiempo en que los piratas vivían del cuento y los tres cerditos de la subcontrata trabajaban a destajo para levantar cabañas en bosques azotados por la especulación urbanística. La vida fluía apaciblemente: los pájaros cantaban de sol a sol, los peces zigzagueaban en el riachuelo sin estar dados de alta en la Seguridad Fluvial, y los animales percibían sus jornales en comida B. Hasta que un triste día Patapalo decretó el despido libre. Fue entonces cuando, agotado el subsidio de bellotas, la piara hipotecada, los tres cerditos no tuvieron más remedio que okupar el establo adosado del caballo freelance.

José Agustín Navarro Martínez

EL YING Y EL YANG
Hoy me ha llegado un escrito dirigido a mí con todos los insultos posibles. Me he sentido sola, desilusionada y pensando que mi trabajo no merece la pena. Hoy también he ido a comprar a una gran superficie y he visto a una mujer delgada, cansada y envejecida arrastrando un palet de cervezas más grande que ella. La he reconocido enseguida a pesar del mono gris ¡La madre de Iona!
Conocí a Iona hace algunos años. Sus padres acababan de llegar de Rumanía. Iona era y es brillante. Ahora estudia 5º de medicina en Barcelona. He saludado a su madre y le he dicho de nuevo lo maravillosa que es su hija y como les deseo a todos lo mejor. Lo que no le he dicho es que hoy, reencontrarme con el recuerdo de Iona con sus 12 años de edad y sus ganas de aprender, ha hecho que vuelva a sentirme orgullosa de mi profesión: Profesora de Enseñanza Secundaria Pública.

Dedicado a todas y todos l@s Ionas que se merecen la mejor educación del mundo.

Amparo Gras

 BASURAS
Con el palo revuelve entre los desperdicios malolientes. Cuando encuentra algo que le interesa, se agacha con dificultad, lo coge y lo mete en un saco que arrastra con la otra mano. De vez en cuando tiene que pararse. Entonces apoya sus manos en las caderas, su hinchada barriga se libera y sale hacia delante, su columna se arquea y ella suspira. A su espalda, amarrado con una manta sucia, Manuel. Con la cabeza apoyada en la espalda de su madre a veces dormita. Cuando no lo hace, abre unos ojos negros, enormes y legañosos, que comienzan a bizquear por el humo de las hogueras. Sus piernecitas, morenas y huesudas, cuelgan por los agujeros de la manta que lo sujeta a la cintura de su madre. Un hilillo de mocos sucios forma una costra oscura debajo de su nariz. Un poco más adelante Lucía, que aún camina torpe, disputa un trozo de pan a un perro famélico. Lucía lleva una camiseta sucia que no le llega más allá de las escuálidas nalgas. Descalza corretea por el suelo de basuras. A veces se hace daño en los pies. Entonces se sienta para llorar y gruesos churretones grises caen por sus mejillas morenas. Otras veces se para para frotarse los ojos que le pican, como a su hermano, por el humo. Juan, como es mayor que Lucía, ya lleva un palo y un saco y su madre le está enseñando a buscar y a aprovechar lo que vale y lo que no. Hoy, han llegado temprano y tienen su pequeña colina, territorio que sólo tienen que disputar a los perros. Las que no han llegado pronto esperan abajo, a los pies del cerro, a que alguien se marche. Un poco más allá, en otra loma, una mujer con un niño a su espalda revuelve con un palo. A su lado, uno de sus hijos va metiendo en el saco lo que su madre le da. Una sartén abollada, un sucio cubo de plástico amarillo, una muñeca sin cabeza, una oxidada lata de conservas.... Alrededor sus otros hijos buscan entre las basuras de ese pequeño promontorio que hoy han ocupado. De vez en cuando se paran para toser y para frotarse los ojos que siempre tienen rojos. Y más allá también otro montículo, con una mujer rodeada de niños que busca entre los desechos, niños morenos y escuálidos que se frotan los ojos rojos mientras tosen y les corren churretones grises por las mejillas. Kilómetros y kilómetros de inmundicias, bajo este cielo sucio y mezquino, que, cada día, cientos de mujeres conquistan con sus pies descalzos y sus manos desnudas.

Mercedes Suárez Aguirre

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SACRIFICIOS HUMANOS
Las antorchas que iluminan el oscuro corredor proyectan sombras sobre su túnica blanca. Él avanza descalzo hasta la siguiente estancia, donde le espera su mentor, mientras sostiene en brazos a un hombre inánime. Al entrar deposita el cuerpo sobre un altar cubierto de muérdago y retrocede para despojarse de la capucha, dejando entrever su joven rostro. El maestro levanta una espada rúnica y atraviesa a la victima por el estómago. Seguidamente, contempla sus últimos estertores de muerte y analiza las vísceras con la intención de vaticinar así el futuro de su pupilo:
Muy bien Rodríguez -dice-, le ampliaremos el contrato otros seis meses. Por cierto, cuando salga entierre a García, ya no necesita firmar su finiquito.
 
Juan Naranjo

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ÁGORA
Ayer se convocó una cacerolada en Wínnappu. Todos sus habitantes sin excepción se reunieron en la plaza mayor, frente al consistorio, en señal de protesta. La concentración transcurrió de forma pacífica, y no hubo que lamentar altercados ni ningún episodio de carácter violento. Incluso, al final, las fuerzas del orden se sumaron a las reivindicaciones de los manifestantes. En Wínnappu la conciencia social y política está muy arraigada. Sus ciudadanos velan día y noche para que las autoridades cumplan escrupulosamente con sus obligaciones. Sólo así, si cada individuo actúa según los designios de su propia naturaleza, el sistema funciona. Los más viejos del lugar afirman que es la segunda vez en la historia que sucede una cosa así. La primera, la única hasta entonces, fue hace más de cien años. Nadie recuerda ya el motivo, pero debió ser también por algo honrado que hizo el alcalde.

Agustín Martínez Valderrama


 MANDA DIOS COMO DIOS MANDA
- Yo también estoy muy orgullosa de mis hijos.
- Claro, mujer, claro que estás orgullosa pero no eres objetiva. Yo que veo a tus hijos como dos soldados dentro de este ejército, permíteme la comparación, te puedo asegurar que tu hijo mayor está haciendo un trabajo fantástico. Tenemos depositadas en él muchas esperanzas. Recapacita por favor. Podría llegar lejos, muy lejos. Aquí viene.
- Hola madre. Buenos días don Ricardo.
- Hola cariño. ¿Cómo estás? Se te ve pálido.
- Estas semanas estoy estudiando mucho.
- ¿Sabe tu madre, tus padres por qué estás estudiando tanto?
- Pensaba decírselo cuando supiese el resultado.
- Reservado, precavido, poco vanidoso. Un gran porvenir, hazme caso. Tu hijo es candidato a las becas que la Base concede para estudiar en la UCBA. ¿Sabes lo que eso significa? Piensa en tu hijo y verás como lo que pretendes es ...
El chico ha dejado de escuchar. Mantiene la mirada fija en su madre, en las gafas de sol.
- ¿Por qué llevas las gafas? ¿Te ha vuelto a pegar? Don Ricardo, esto no es lo que usted me había explicado esta mañana.
La mujer se ha echado a llorar.
- Álvaro, me defraudas. Puede que no fuese explícito en algunos términos pero tú entendiste de lo que estuvimos hablando.
- No, don Ricardo, usted me dijo que tenía que tranquilizar a mi madre para evitar un escándalo. Sus palabras fueron que estaba confundida. Desde luego no fue explícito, le hubiese bastado incluir la palabra paliza para que entendiese de qué estábamos hablando.
- No saquemos las cosas de quicio. Lo he hablado con tu madre y estamos de acuerdo. ¿Verdad Mercedes? No podemos arriesgar, arruinar tu carrera antes de que empiece. Se está esforzando mucho para aprobar la prueba de ingreso a la UCBA.
- Esto es bastante más importante que entrar en la Universidad Católica. Mamá tienes que dejarle. Me vuelvo contigo en el tren y te ayudo a echarlo de casa. No se preocupe don Ricardo, el lunes estaré de vuelta y todavía tendré un par de días para preparar la prueba.
- Te equivocas Álvaro. Si te vas no volverás el lunes. No volverás. La base no admite hijos de separados y la UCBA tampoco. ¿Dónde irás entonces? ¿A un instituto público lleno de hijos de presidiarios y de moros? ¿Y después? ¿De dónde sacaréis el dinero para ir a una universidad?
- Hijo, don Ricardo tiene razón. Tengo que volver con tu padre. Piensa en tu futuro. Tienes que ir a la universidad. Ellos pueden ... Ellos pueden ...
- Mamá, pienso en mi futuro y por eso voy a irme contigo. Ha acertado padre, iré a un instituto público, al mismo al que ustedes vinieron a buscarme y del que nunca tenía que haber salido.

Miguel Torija 

Más microrrelatos indignados en:


En este enlace podréis descargar el cartel de la convocatoria por si lo queréis poner en vuestro blog junto al microrrelato.

Próxima jornada: 5 de abril.

Nos vemos en la alambrada.


domingo, 26 de febrero de 2012

FINALISTA PREMIOS DE LA CRÍTICA LITERARIA VALENCIANA


Mi libro Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto) acaba de ser escogido finalista para los XXII premios de la Crítica Literaria de la Comunidad Valenciana (en la categoría de Ensayo y otros géneros) convocados por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos que escoge los mejores libros de autores vivos (o muertos) de la Comunidad Valenciana publicados en 2011. Los finalistas de cada categoría han sido escogidos por los miembros de la asociación en votación secreta.

Veredicto final.
  
Este premio lo han ganado escritores como: Enrique Cerdán Tato, María García-Lliberós, Juan José Millás, Vicente Molina Foix, Vicente Verdú, Manuel Vicent, Carmen Alborch, Ferran Torrent y Susana Fortes entre otros.


Los finalistas de esta edición han sido:

POESÍA

Alrededor del deseo de Elena Torres
La herida de los días de Blas Muñoz
Viva ausencia de Blas Muñoz
Póker de reinas de Pedro José Moreno Rubio
Horas extras de Jaime Siles

NARRATIVA

Lucía o la fragilidad de las fuertes de María García-Lliberós
Los asesinos del emperador de Santiago Posteguillo
Como si nada hubiera sucedido de José M. Borja
El efecto Star Lux de Juan Ballester
El bolígrafo de gel verde de Eloy Moreno
El reino de la osa de Pedro J. de la Peña

OTROS GÉNEROS

Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto) de Miguel Torija
Larga noche de silencio de Pedro Montalbán
12 ciudades del mundo de Miquel Navarro y Rafa Marí
Anatomía del crimen: guía de la novela y del cine negro de Mariano Sánchez-Soler
Tiempo para el recuerdo de María Teresa Espasa
Cómo escribir una biografía de María Ángeles Chavarría

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Y si el €uro despareciese?



La revista Mone Monkey me ha "fichado" como redactor y me estreno con este artículo.

¿Y si el €uro desapareciese?

La mayoría de los expertos en economía nos dirían que supondría el desastre absoluto para los paises al perder la protección que el euro les ofrece. Para los políticos, siempre más dados a discursos grandilocuentes y vacíos de sentido, supondría el fin de Europa, una catástrofe tal, que según ellos, sería mejor no plantearse ese escenario. De todos modos vamos a planterlo porque tanto unos como los otros han demostrado su incapacidad como pitonisos frente a desastres económicos.
Supongamos pues, que paulatínamente los paises de la zona euro fueran abandonándola. ¿De verdad sería un desastre para ellos? Esos países recuperarían el poder de decisión sobre su financiacion, sobre sus deudas y sobre su política monetaria. La política financiera iba a ser un problema para los paises más pobres (esos graciosamente bautizados como PIIGS). Les iba a costar encontrar financiación externa para sustituir a la que ahora les aporta la U.E., con rescates directos o comprando deuda, a cambio de arrodillarse ante los dictados de la "troika", ese monstruo que a pesar de ser tricéfalo para muchos actúa sin cerebro. A cambio recuperarían la capacidad de devaluar su moneda o inyectar capital al mercado interior. También podrían decidir qué hacer con la deuda. Básicamente recuperarían la capacidad de a quién, cuándo y cómo pagar esa deuda. Priorizando, probablemente, a los acreedores internos. Aquí vendría el problema para los paises ricos, al menos para los bancos de esos paises que son los que dejarían de cobrar esa deuda. Puede que entonces acusaran de insolidaridad o injusticia al deudor, pero estas son las cosas que tiene el capitalismo. Cuando inviertes puedes ganar o perder. Esos bancos lastrados por los impagos podrían quebrar (en la actual situación tampoco está asegurada su viabilidad), pero ya han dejado de ser útiles al dejar de suministrar crédito, por tanto su quiebra provocaría desagradables efectos sobre sus ahorradores pero no empeoraría el principal problema, que es la ausencia de crédito para nuevas inversiones que permitan animar la economía.
Si los economistas no acaban de convencernos, ¿tendrán razón al menos los políticos y Europa, lease la Unión Europea, dejará de existir? Si tuviesen razón eso significaría que el euro es el único sustento de la Unión Europea. ¿Tienen razón? Sí, tienen razón. Desde la CECA, el embrión de la U.E., se tomó como nexo de unión entre los paises la economía, la economía real. Al principio con los acuerdos del acero y el carbón, después la “libre” circulación de mercancías, la política agraria común y muchos más acuerdos que salvo honrosas excepciones siempre han tratado sobre temas comerciales. Pero el problema es que la economía real dejo paso, con el euro, a la economía virtual. Las primas de riesgo, los mercados de futuros y otras perversiones han conseguido centrar las decisiones del eurogrupo. A pesar de algunos ejemplos como el proyecto Airbus, la E.S.A. y otros fallidos como el sistema de satélites Galileo que pretendía competir con el sistema GPS, la economía real no suele ser un punto de encuentro entre paises, más bien al contrario. Los paises discuten sobre cuotas agrarias defendiendo sus intereses particulares, aunque al final, conseguir una mayor cuota láctea por ejemplo suponga producir leche por encima de la demanda y terminar tirándola o las vergonzosas ofertas a las multinacionales para que se instalen en tu país. Por momentos podría parecer que a los europeos nos une más la Champions League que la Unión Europea.
Sí, el fin del euro, parece que es el fin de la Unión Europea tal y como está concevida. Pero Europa está acostumbrada a reconstruirse de sus cenizas. Este hundimiento debería servir para refundar, bajo otros preceptos una Europa menos vulnerable. Las relaciones de amistad suelen enturbiarse cuando se cruza por medio el dinero pero a pesar de eso sin abandonar como pilar sólido la colaboración comercial y la economía común (la real) deberíamos potenciar otros factores que nos puedan unir más sólida y solidariamente.
La política exterior común. Acabar con esos ridículos y vergonzosos acuerdos de mínimos cada vez que hay que firmar una declaración contra las injusticias flagrantes que se producen por el mundo y convertirse de verdad en un referente mundial intransigente con los crímenes contra la humanidad. Europa debe ser un referente también cultural, dejar de mirar con
La educación, fomentar que con programas como el Erasmus
Los derechos humanos, la dignidad de las personas, el respeto por las diferencias y la innegociabilidad del estado del bienestar.
Si el euro se hunde, se hundirá la Unión Europea y entonces podremos refundarla. Si queremos claro. Si no siempre nos quedará la Champions League.

La tercera entrega de la serie ¿Y si?

jueves, 16 de febrero de 2012

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS



Los primeros jueves de marzo, abril y mayo de 2012 publica un MICRORRELATO INDIGNADO que denuncie el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo.
Puedes publicarlo en tu web, en tu blog o en las redes sociales y si no tienes donde hacerlo, envíanoslo a microrrelatosindignados@gmail.com y nosotros te lo publicaremos en La colina naranja y en Explorando Lilliput.
Si piensas participar deja el nombre y la dirección de tu página en un comentario, en microrrelatosindignados@gmail.com o en Facebook.

En este enlace podréis descargar el cartel de la convocatoria por si lo queréis poner en vuestro blog junto al microrrelato.
Nos vemos en la alambrada.

PARTICIPANTES

Explorando Lilliput
La colina naranja
Dominique Vernay 
microSeñales de Humo
El doctor Frankestein supongo
Realidades para lelos
Lola Sanabria
José Agustín Navarro
A carón dunha lareira
Cstax's blog
Amparo Gras
Entre nunca y quién sabe 
Chitón punto y coma
La espada oxidada
Mercedes Suárez Aguirre
Juan Naranjo 
Teresa Herrador 
Caleidoscopio
Montes de Toledo
Relatos de andar por casa
Microrrelatos ilustrados
Diseños by Elyely
Agustín Martínez Valderrama
Memorias de ultramar
Mis pelusas
Eternidades y pegos
A carón dunha lareira
Elena Casero
Pliegos volantes
Rosario Raro
La sabiduría de Sancho II
De mis palabras y las vuestras
¡ay maricarmen!
Mariela Loza Nieto
Francisco J. Rubio Consuegra
Gonzalo Rodríguez
Reflexiones de inconformismo
Diego Arismendi
Mone Monkey
Palabras de arena
La baca pop
Microrrelatos al por mayor
Bosques de Marte
Nicky Bevilacqua
Haba Garden 
Atalaya
Van al aire 
Los martes micro
Meteoritos
Dibujando sueños
Comedieta
Arrimados a la sombra
Mercedes Suárez Aguirre
El Mundo Conformista
Gabriele Cellai
No me vengas con historias
Un libro es un jardín de bolsillo
Pequeñas tretas pequeñas letras
Pedro
Luis Eduardo Foá Torres
Ana Belén Pascual
ÁGORA papeles de arte gramático
Juliana Espinosa Vallés
Ana Gonzàlez Fernandez
Gonzalo Salesky
Fulgencio Martínez
Espera que te cuento
uncafeconleire
Adelina Corredera
Filosofía
Felype Lobos
Leonardo Jorge
Jaglin Carlos
Aldo Ciallella
Maria Cristina Beovide
Rosa Lozano Durán
J. J. Danwcer
Jesús Gutiérrez
Javi Peñalba
Las horas sitiadas
José Repiso Moyano
Rubén M.
sete goytre
Enrique Pilozo
Amparo López Marzal
Dolors Herranz
Vicen Roig
María Isabel Martínez Díaz
Francisco Martínez Llopis
Juana Aucejo
Gabriel Hernández Molero
Felicidad Domínguez, Faine
Petra Dindinger
Joana Alcalá
Arantxa Esteban
Carlos Campos Naharros
Historias a destiempo
A las magas y a las duras
las palabras que me sobran
Espirales de tinta
Javier Aguirre Ortiz
Luciana Toledo
Ramón Sagar
Maruja Esperante
Antonio Ortuño Casas
Pequeñas tretas, pequeñas letras
Rincón literario
Adriana Arroyo
Gloria Arcos
Carlos Báez
Pilar Sanjulián
Alberto Ramón Lovos




PRESENTE TENEBROSO: FUTURO TRISTE
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Este relato está en tránsito.

lunes, 30 de enero de 2012

Anàlisi de costos / Análisis de costes

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ESTE RELATO ESTÁ EN TRÁNSITO


Aquests relats són re-escriptures d'un relat que apareix al meu llibre Fábulas efímeras. La versió en valencià va fer dubtar a un jurat del concurs Wonderland fa un parell de mesos.
Estos relatos son re-escrituras de un relato que aparece en mi libro Fábulas efímeras. La versión en valenciano hizo dudar a un jurado del concurso Wonderland hace un par de meses.

viernes, 20 de enero de 2012

ENTREVISTA EN LA SER REIVINDICANDO LA EDUCACIÓN PÚBLICA

El martes pasado en la emisora local de la cadena SER nos entrevistaron a un compañero y a mí. En principio era para difundir un proyecto internacional sobre hábitos saludables que estamos desarrollando en el instituto. Comenzamos los dos muy formalitos, pero en un momento dado me calenté y comencé a reivindicar la educación pública.

La entrevista se puede escuchar en este enlace.

martes, 17 de enero de 2012

I SI? / ¿Y SI? (2)

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Probablemente las respuestas a ¿y si? no sean comprensibles para los que no seáis de Castellón por eso os he dejado unos enlaces para ayudaros a comprenderlas mejor.
También ayuda a ambientarse un poco de música: The Godfather Theme Song

I si la majoria dels electors de Castelló deixaren de viure a un món paral·lel? Supose que de sobte s'adonarien que ja no viuen a un poble medieval on hi ha que guardar obediència al cacic local i deixarien d'utilitzar la frase “Carlos Fabra ha fet molt per Castelló” com a missatge celestial que tot ho pot, perquè molt no és el mateix que res. S'adonarien que hi ha alguna cosa més enllà de la pusil·lànim i transparent oposició dels “socialistes” locals. S'adonarien que els aeroports no serveixen per a que la gent i els conills passegen. S'adonarien que Castelló és una ciutat provinciana i no la meca de les arts escèniques, aleshores es preguntarien si els feia falta el Palau de la Festa quan ja tenien l'Auditori, el Teatre Principal, el Teatre del Raval, la Pérgola i el Paranimf. S'adonarien que el tram deu ser un dels mitjans de comunicació públics que té el preu per kilòmetre més car de l'univers. S'adonarien que L'alqueria blanca de Canal 9 fa temps que es va recalificar i ara és un descampat amb un cartell envellit que entre d'altres inclou la paraula golf i que amb un 4% d'audiència no es pot ser "la nostra” televisió. S'adonarien que “Te quiero un huevo amiguito del alma” no és l'encapçalament habitual dels documents oficials de la Generalitat Valenciana. Mentre eixe moment arriba espere que acaten, com sempre sense piular, les pujades d'impostos i les retallades als serveis públics perque en eixe món paral·lel es viu tan bé! que qualsevol diria que és el mon feliç d'Huxley.

¿Y si la mayoría de los electores de Castellón dejasen de vivir en un mundo paralelo? Supongo que de repente descubrirían que ya no viven en un pueblo medieval en el que hay que guardar pleitesía al cacique local y descubrirían que “Carlos Fabra ha hecho mucho por Castellón” no es un mensaje celestial que todo lo puede, porque mucho no es lo mismo que nada. Descubrirían que más allá de la pusilánime e invisible oposición de los ¿socialistas? locales hay algo más. Descubrirían que los aeropuertos no sirven para que la gente y los conejos paseen. Descubrirían que Castellón es una ciudad provinciana y no la meca de las artes escénicas, entonces se preguntarían si necesitaban el Palau de la Festa cuando ya tenían el Auditorio, el Teatro Principal, la Pérgola, el Teatre del Raval y el Paranimf. Descubrirían que el tram debe ser uno de los medios de transporte público que tiene el precio por kilómetro más caro del universo. Descubrirán que L'alqueria blanca de Canal 9 hace tiempo que se recalificó y ahora es un descampado con un cartel envejecido donde aparece, entre otras, la palabra golf y que un 4% de audiencia no se puede ser "la nostra" televisió. Descubrirían que “Te quiero un huevo amiguito del alma” no es el encabezamiento habitual de los documentos oficiales de la Generalitat Valenciana. Mientras llega ese momento espero que acaten, como siempre sin rechistar, las subidas de impuestos y los recortes en los servicios públicos porque en ese mundo paralelo se vive ¡tan bien! que cualquiera diría que es el “mundo feliz” de Huxley.

jueves, 12 de enero de 2012

L'última estrela: Guanyador concurs La microbiblioteca


Aquest relat ha guanyat el mes de desembre i serà un dels 8 finalistes del concurs La microbiblioteca. En juny el veredicte final.


Aques relat està en trànsit

lunes, 2 de enero de 2012

CONCURSO DE LA FUNDACIÓN CAMILO JOSÉ CELA

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Gracias a todos los que habéis participado en la votación.para conseguir que el relato de mi hija Adriana y el mío llegasen a la final del Concurso de microrrelatos de la Fundación Camilo José Cela. Al estar entre los 50 más votados pasaron a la final en la que un jurado tenía que elegir los 3 mejores de cada categoria.

¡El relato de Adriana: Felicidad envasada quedó segundo en su categoría!



FALLO DEL JURADO




miércoles, 28 de diciembre de 2011

Excusas para seguir vivo en 2012.

Espero que el nuevo año sea muy propicio y venga cargado de excusas para seguir vivo. También espero que los Reyes Magos vengan cargados de libros.

Como cualquier ocasión es buena para leer y regalar un libro, te recomiendo "Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto)". Un libro que no deja indiferente, que se puede leer en cualquier sitio, que se puede abandonar para retomarlo más tarde sin perderte y que te permite imaginar el final que más te guste en cada excusa.

Catálogo de excusas para seguir vivo (o para estar muerto): Cuarenta relatos de ficción que se adentran en los motivos que encontramos para resistir o para justificar nuestra derrota.

viernes, 23 de diciembre de 2011

El conte, el compte / El cuento, la cuenta




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Aquest relat està en trànsit / Este relato está en tránsito.

El conte/El compte va fer dubtar al jurat del concurs de mirorrelats "La microbiblioteca" i a mi sempre m'ha agradat fer dubtar a la gent. L'han publicat a la seva web.



 El conte/El compte hizo dudar al jurado del concurso de microrrelatos "La microbiblioteca" y a mí siempre me ha gustado sembrar dudas. Han tenido el detalle de publicarlo en la web del concurso.

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Y SI?

¿Y si este año el entrañable mensaje navideño del rey lo hicieran los duques de palma?
Aparte de que tendría una audiencia espectacular, sería muy didáctico. Imagino una puesta en escena llena de gráficos y cifras, al estilo de las que organizaba el instituto Noos, en las que la pareja explicaría detalladamente el plan que iban a seguir para capitalizar sus propiedades y donarlas, sin ánimo de lucro, a alguna O.N.G. (de las de verdad).

¿Y si el gobierno en retirada del partido socialista obrero español de repente recuperara la memoria?
Podría recordar la matraca con la que durante 35 años nos han explicado que la Constitución es fruto de un consenso social tal, que para reformarla (por ejemplo para cambiar la ley electoral) hay que pensárselo mucho y fruto de ese recuerdo decidir convocar un referéndum para ratificar la traicionera reforma constitucional.
Quizá, y esto ya es mucho pedir, podría recordar el significado de la palabra obrero e inmediatamente hacer caso al Tribunal Supremo y revocar el indulto al vicepresidente del Banco de Santander.
Ya puestos y en un ejercicio de imaginación extremo, podríamos soñar con que también recuperaran el significado histórico de otra palabra: socialista. Entonces seguramente sacarían del cajón en que ellos han metido el informe que pidieron, tarde y mal, sobre qué hacer con El Valle de los Caídos y ordenarían desenterrar a Franco.

¿Y si los consejeros de sanidad y educación de las comunidades autónomas fueran sinceros?
Entonces seguro que convocarían una rueda de prensa conjunta y después del habitual discurso lleno de palabras como: ajustar, reajustar, optimizar, viabilidad y gestión privada harían una traducción de las mismas en los siguientes términos: a partir de ahora va a haber gente que se va a morir porque la calidad de la asistencia sanitaria va a bajar y a partir de ahora los hijos de los que no tengan medios para costearse una educación privada van a estar peor preparados que sus padres.