viernes, 13 de julio de 2012

LA ALAMBRADA




¿Por qué una alambrada?

Responder a una pregunta con otra no suele ser buena idea pero, ¿para qué sirve una alambrada? Hay alambradas que protegen las posesiones de los terratenientes, otras impermeabilizan fronteras, como las que separan EEUU de México o Ceuta y Melilla de Marruecos, en el pasado sirvieron para confinar a los judios en campos de concentración y ahora sirven para que los hambrientos vivan en campos de refugiados. En definitiva las alambradas han mostrado su utilidad para apresar a inocentes, para proteger a los fuertes de los débiles, para alejar a los que tienen hambre de los que no la tienen, para aislar a los ricos de los pobres. Separar, separar mundos diferentes.
   Por eso una alambrada como símbolo, porque la solución a la crisis que nos están imponiendo es una alambrada que proteja a los poderosos y los aisle del resto de “ciudadanos”. Pero para que la alambrada sea eficaz, necesitan pobres, hambrientos y débiles a los que contener. Ese es el objetivo del desmantelamiento del estado del bienestar, de la regresión democrática, de la precarización laboral, de la propagación de las desigualdades sociales, de los abusos de poder, de las humillaciones colectivas, de las corrupciones impunes y de las injusticias, convertir a los inocentes, en pobres, en hambrientos, en débiles y confinarlos en una alambrada infranqueable para que los culpables de la crisis puedan seguir disfrutando de sus privilegios.


Nos vemos en la alambrada.


6 comentarios:

Víctor dijo...

Espero que el microrrelato que envié sirva para lo que proponía Víctor Jara: ¡a desalambrar, a desalambrar!

Miguel Torija Martí dijo...

Hace 40 años que la dictadura de Pinochet asesinó a Victor Jara y todo lo que habíamos avanzado desde entonces lo estamos desandando. Así que como bien dices tendremos que volver a desalambrar. Gracias por tu sugerencia de banda sonora, la comparto.

Gloria dijo...

Elos crea los problemas y luego pretenden que creamos que vienen como los salvadores y que las medidas que proponen no son de gusto pero no queda más remedio ¿les suena la cantaleta?
Saludos desde Tenerife y dejo enlace por si quieres conocer mi blog.
http://gofioconmiel.blogspot.com.es/

Elysa dijo...

Tuve que desalambrar en mi adolescencia entonces los motivos eran otros, aunque a ratos en la actualidad me parece como si nada hubiera cambiado.

Besitos

Miguel Torija Martí dijo...

Gracias Gloria por tu comentario y por invitarnos a tu blog.

Miguel Torija Martí dijo...

Gracias Elysa, como le decía a Victor estamos volviendo a pasos acelerados al pasado. Si seguimos así, no queda mucho para las cartillas de racionamiento, las jornadas de 50 horas semanales, los hospitales de beneficencia, los hospicios...