lunes, 8 de julio de 2013

¿Y SI? (16) ¿Y si Bárcenas no tirara de la manta?




No tirar de la manta puede que sea lo más sensato para él. Parece claro que la existencia de esos millones de euros (20, 30, 70, ¿quién sabe?) en cuentas en paraísos fiscales supone la comisión de numerosos delitos por los que Bárcenas va a tener que pasar un tiempo entre rejas. Queda por ver de dónde salió el dinero y a quién pertenece en realidad, para eso lo más fácil y cómodo sería que el extesorero del PP “cantara”. Pero pongámonos en la bronceada piel de Bárcenas. Si declarara ante el juez -en vez de contárselo a Pedro J.- que el dinero pertenece al PP y que él, como tesorero, lo ingresaba en cuentas opacas porque provenía de comisiones ilegales y de la trama Gürtel, y que ponía esas cuentas a su nombre para poder pagar después sobresueldos a los altos cargos del PP, y los costes no autorizados de las macrocampañas electorales, sería razonable que el Partido Popular o las empresas de la trama Gürtel le reclamaran la devolución de esas cantidades alegando su sustracción o su obtención mediante engaños (en estos tiempos de desvergüenza e injusticias, es posible que hasta acabaran recuperando ese dinero, obtenido ilicitamente, sin ningún coste penal ni político).
Imaginemos ahora que, como hasta ahora, en sus interrogatorios siga sin tirar de la manta y se mantenga en sus trece asegurando que es un crack de las finanzas y todo el dinero surgió de inversiones y negocios misteriosos. En ese caso el PP no estaría dispuesto a desmentirle para no verse más involucrado en el caso. Bárcenas cargaría con todas las culpas y sería el único en ir a prisión, sí, pero sería también el único en quedarse con el dinero, que a estas alturas habrá tenido tiempo de esconder en los pliegues de los sistemas bancarios internacionales (tampoco será de extrañar que el juez Ruz encuentre pocas propiedades a su nombre para hacer frente a la fianza que le ha impuesto). Con el plan de prescripciones exprés que el código penal tiene previsto para proteger a este tipo de delincuentes, con los beneficios penitenciarios, con las pruebas destruidas durante los cinco años de instrucción del caso y con una eficaz defensa no pasará mucho tiempo en prisión. Después volverá a disfrutar de su inmensa fortuna.
Parece que para la última premisa tendrá que buscar abogados nuevos (los que le defendían hasta ahora le acaban de abandonar por discrepancias). No han aclarado si discrepan porque su defendido haya contado a El Mundo lo que no les ha contado a ellos o porque su defendido no piensa ratificar ante el juez sus declaraciones al periódico. Así que, por mucho que Bárcenas haya recibido decenas de miles de misivas para que tire de la manta y por mucho que utilice a los medios de comunicación para deslizar la verdad, lo más sensato en su caso será callar ante el juez y esperar pacientemente en la celda a que su fortuna siga rentando en paraísos fiscales.

El artículo en Mone Monkey.


2 comentarios:

Omar enletrasarte dijo...

cuando el náufrago, cansado, deja de luchar por su "existencia", lo más probable es que se aferre con fuerza a otro(s) lo que puede -quizás- provocarles el mismo ahogamiento...
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saludos

Miguel Torija Martí dijo...

Gracias por tu comentario Omar,

Supongo que es el instinto de supervivencia, morir matando.