martes, 30 de abril de 2013

¿Y SI? (13) y relato de Cuando la vida se pone perra


Esta semana me han publicado dos textos en diversos medios. El primero es la decimotercera entrega de la serie ¿Y SI? que reflexiona sobre el aumento del paro. El artículo ha tenido más de 14.000 lecturas en la revista Mone Monkey (donde fue publicado originariamente después apareció en el diario Levante y en Periodismo alternativo entre otros).

El segundo texto lo ha publicado la Internacional Microcuentista y es el relato "Viernes en el Café Nación" perteneciente a mi libro "Cuando la vida se pone perra"

Dejo aquí el artículo. Para leer el relato podéis ir a la página de la Internacional Microcuentista. 


Fotografía de Víctor Aranda
 
¿Y si el objetivo fuese aumentar el paro?

En ese caso serían comprensibles las palmaditas en la espalda que, desde las altas esferas económicas, no para de recibir el ejecutivo español. En apenas un año el gobierno de Rajoy ha conseguido llevar a más de un millón de españoles al abismo del paro, para alcanzar la insoportable cifra de 6.202.700 parados. Hemos pasado de un alarmante 20% de súbditos por debajo del umbral de la pobreza a un insostenible 30%. Todo un logro.
pasaremos de súbditos a esclavos.
   Dicen que estamos ya tocando fondo. Creo que lo que quieren decir con eso es que pronto estaremos preparados para asumir un cambio de estatus, un nuevo cambio. Hemos ido pasando, en las últimas décadas, de ciudadanos a consumidores, de consumidores a consumistas y de consumistas a súbditos. Pronto se alcanzará el último estado de esta evolución y pasaremos de súbditos a esclavos.
   El nivel de desesperación -dócil desesperación, pero desesperación- al que ha llegado una gran parte de la masa laboral española (parados de larga duración, jóvenes que a los 25 años no han conseguido todavía su primer empleo y mayores de 45 años a los que no paran de decirles que no volverán a trabajar) va a permitir que acepten cualquier condición a cambio de volver a trabajar.
   Ya se comienza a hablar de instaurar contratos “sin cargas sociales”, es decir, empleos que no coticen a la seguridad social, que no computen para la pensión, que no aseguren cobertura sanitaria… Los minijobs van a parecer la panacea al lado de esta nueva perversión laboral.
con la tapadera de reducir el déficit, las políticas neoliberales están logrando laminar los derechos sociales para que todo vuelva al punto de partida.
   El estado de bienestar está en el punto de mira, comienza a quedar claro que ha sido el objetivo de esta crisis. Europa lo había alcanzado después de un esfuerzo descomunal y había demostrado que era posible sustentarlo. Su propagación era, es, una amenaza. ¿Qué pasaría si los trabajadores explotados de todo el mundo se enteraran de que es posible un modelo social como el que los trabajadores europeos están disfrutando? Si esos trabajadores comenzaran a reclamar ese modelo, sería una hecatombe para las cuentas de resultados de las grandes multinacionales que basan sus beneficios en la explotación laboral en el tercer mundo. Por eso, con la tapadera de reducir el déficit, las políticas neoliberales están logrando laminar los derechos sociales para que todo vuelva al punto de partida.
tenemos que decidir entre agradecer que nos conviertan en esclavos o rebelarnos y volver a recuperar derechos, igualdad y dignidad.
   Quizá sea cierto que estamos ya tocando fondo, que estamos llegando al punto de inflexión de la crisis. Pero, si seguimos así, no será el punto más bajo de una parábola, será el punto de inflexión de una sigmoide y la curva en vez de rebotar y comenzar a subir comenzará, rápidamente, a hundirnos en el fango de la desprotección social y la desigualdad. Estamos en ese punto de inflexión y tenemos que decidir entre agradecer que nos conviertan en esclavos o rebelarnos y volver a recuperar derechos, igualdad y dignidad.


Anterior entrega de ¿Y SI? en Mone Monkey: ¿Y SI 12?: ¿Y si dinamitásemos el Palau de la Festa?

8 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Si no fuera porque esto es parte de un sistema totalitario europeo o mundial, te preguntaría de la población activa ¿cuántas somos mujeres? quizá el PP quiere volver al sistema tradicional de familia. Y cuando tengan la cifra correcta demostrar que cuando las mujeres se quedaban en casa, vivíamos mejor "con Franco vivíamos mejor"
Un abrazo pensativo

Rufo dijo...

Acojonantemente bueno. Es decir bueno y acojonante, más que nada por que no es ficción sino una fila de borregos camino del matadero.

Miguel Torija dijo...

Gracias por tu comentario Ana, tu reflexión me hace a mí también pensar. No sé si habrá datos, datos fiables quiero decir, de cual ha sido la evolución del empleo femenino. Pero con los recortes en dependencia, en comedores escolares, etc. En esta sociedad machista en la que seguimos viviendo estoy seguro de que muchas mujeres habrán tenido que dejar de trabajar para cuidar a niños, ancianos y enfermos. Está claro caminamos hacia atrás y con los ojos vendados.

Miguel Torija dijo...

Gracias Rufo por tu comentario. Es lo más indignante de todo. La imagen de la fila de borregos dando las gracias porque los esquilen. Verás tú la poca gente que va a las manifestaciones mañana. Bastaría con que los 6 millones de parados saliesen a la calle para que el club de la sonrisita (Montoro, Soraya and co.), en la próxima rueda de prensa, apareciesen con burka para que no les vieramos la sonrisita

Omar enletrasarte dijo...

Miguel, la hora es venida para decir ¡basta!!
saludos

Miguel Torija dijo...

Gracias Omar, a ver si mañana se oye fuerte ese basta o se queda, como casi siempre, en un leve susurro.

Ximens dijo...

Hace años que un cachorro del PP, lider juvenil por aquel entonces y hoy sin duda conductor de nuestros destino, que pedía la supresión del salario mínimo y que cada trabajador lo haga por lo que está dispuesto, es decir, pan y un techo. Efectivamente, lo buscan y lo conseguirán pues el miedo es tremendo. Cuando no exista ningún puesto de trabajo la curva empezará a subir, y nos darán las cifras de esclavos.

Miguel Torija dijo...

Gracias por tu comentario Ximens. Nos hemos dejado engañar y ahora vamos a tener que empezar de cero. Creo que habrá que tirarse al monte, volver a la campo, a la agricultura de subsitencia... Hace 30 años que Marcuse lo predijo en su libro "El hombre unidimensional" y no le hicimos caso.